El sueño con gemelos

El sueño de los bebés es uno de los interrogantes de la crianza con gemelos. El temor a no dormir ocasiona graves dilemas morales. Enseñar a dormir a los niños o dejar que duerman como ellos saben, adaptándose a sus necesidades.
A mi alrededor muchos padres de gemelos aseguran que no podemos permitirnos el lujo de hacer determinadas cosas con nuestros hijos porque nos faltan manos o es una locura. Una de esas cosas imposibles parece ser abordar el sueño con gemelos usando el acunamiento o haciendo #colecho. (Editamos este post para incorporarlo al Carnaval dedicado al Día Mundial del Sueño Feliz #duérmeteconmigo,#adormirfelices, )
sueño con gemelos

#desmontandoaEstivill

Parece que sea necesario que aprendan a dormirse sólos para favorecer el descanso de toda la familia. Tampoco parecen recomendar acostumbrarles a los brazos en general. ¿Qué hay de malo en todas estas formas se facilitar el sueño con gemelos? 
Debemos ser unos de esos excéntricos que organizando todo en función de nuestras prioridades hemos pasado olímpicamente de estas rutinas para deleitarnos en un sueño reparador con la excelente y cálida compañía de nuestros hijos. Ya tenemos experiencia en esto de las noches, y hemos aprendido de los mejores profesionales que lo ideal es ser natural como la vida misma y seguir el instinto de la especie.  ¿Cómo lo hicimos?  No pierdas líneas. 

Cómo abordar el sueño con gemelos

Si nuestros hijos demandan contacto no es por capricho sino por necesidad, puro instinto de supervivencia. Elegir una forma de comportamiento nocturno u otro no te hace mejor ni peor madre o padre, pero preferimos pensar que hemos sido más coherentes dejándonos llevar por un instinto que nos ha demostrado una gran ventaja a lo largo de la historia y a la par ha impedido sufrimientos innecesarios de los que, no obstante, como padres primerizos, en su día sufrimos por desconocimiento de otras alternativas.

Un poco tarde cayó en mis manos el libro de Rosa Jové, quien redactó una fantástica compilación de datos sobre el sueño infantil con un título tan acertado como Dormir sin llorar”. No es un método, sino un compendio de información esclarecedora sobre el sueño infantil que sirve para dar confianza a los padres en esta parte de la crianza que puede ser especialmente dura con dos bebés, no lo vamos a negar. A todos nos asusta no dormir. Claro que el sueño con gemelos puede imponer.  Los niños sí saben dormir

La autora parte de la idea de que el sueño es un proceso evolutivo, por lo que no tiene sentido querer forzar al bebé a hacer algo para lo que no está preparado todavía poniendo en juego su salud en el futuro. Los bebés saben dormir desde dentro de la panza de su madre, duermen y de vez en cuando están despiertos, abren y cierran los ojos, pueden responder a los estímulos externos y a las comunicaciones de sus padres.

sueño con gemelos

Colechando con Jorge y Jesús

Así es que mis hijos lo hacían sobre todo por la noche, les encantaba estar más despiertos cuando me acostaba, sin saber si era de día o de noche. Se movían mucho cuando me relajaba y si estaban cerca de la espalda de papá, él también comprobaba aquel trajín nocturno. Parece que es lo normal, y como dice Rosa, la cosa no cambia mucho cuando nacen.
Cortar el cordón no supone dejar de ser, sino seguir siendo. Cuando venimos al mundo aun sabemos dormir. Todas esas necesidades básicas que, de forma automática, se realizaban dentro de nosotras como madres, ahora requieren una respuesta presencial y frecuente, de día y de noche. Alimentarles al pecho, asearlos,  y protegerlos no cuesta tanto como nos hacen creer.

El sueño como proceso evolutivo

El sueño de los bebés durante los primeros meses es aun un poco desorganizado, necesita un tiempo para ponerse al día y ser como el de un mayor. Los bebés poco a poco “evolucionan”, como dicen mis hijos con sus Pokémon, adaptándose a las nuevas necesidades, de tal forma que sueño y necesidades siempre van en sincronía. El proceso requiere un tiempo, que a veces no corresponde a nuestras expectativas por falta de información. El proceso obliga a una mayor atención por parte del adulto, ya que el bebé intenta asegurarse su bienestar y supervivencia.
En definitiva, a los bebés no se les enseña a dormir, se les ayuda a evolucionar en un proceso que ellos tienen que ir asimilando poco a poco con garantías de salud. Hay que conocer el proceso para ayudar al bebé en el camino hacia la madurez, pero sin forzarle. Nadie le pediría a un bebé que caminara nada más nacer, ni a los tres meses, ni a los seis. No les pidamos a nuestros hijos que se adapten a nuestro sueño, seamos consecuentes, seamos sensatos. Nadie duerme del tirón. Cambiemos nuestros chips, con información adecuada conseguiremos sueños agradables para toda la familia.

Cunas, camas y brazos

A día de hoy me reafirmo en la inutilidad del instrumento “cuna”. Realmente podía haber prescindido de ellas perfectamente, haberme ahorrado unos cuartos y haber disfrutado desde el principio del calorcito de mis hijos, pero no fue así. Las bisabuelas compraron dos cunas que yo misma elegí emocionada, como cualquier madre. Preparar la habitación de los bebés fue realmente una hermosa tarea prenatal que no acabé personalmente de completar por ingresar casi un mes antes del parto en la maternidad en vigilancia fetal.
Con mi segunda maternidad las cunas han servido como barreras en mi cama matrimonial. La han utilizado Roberto Carlos y Francisco José, pero bastante poco Jorge y Jesús. Nunca se durmieron solos en la cuna, se han dormido de otras formas, acunados, en el carro, o por último de la mejor de las formas, abrazados a su madre tomando teta en la cama. ¡Menuda diferencia! Una vez que lo pruebas no lo dejas. La teta es que sirve para muchas cosas.
Mientras que dormir en brazos a un niño es fácil, con gemelos es totalmente imposible hacerlo con solo dos brazos. Solo se puede hacer de uno en uno y los bebés se reparten entre los padres. Pero no hay nada tan práctico como la cama, donde los brazos no se cansan y el sueño con gemelos rápidamente se concilia. Aparte de esto no conozco ninguna otra alternativa tan sana y relajada para dormir a dos bebés, sin efectos secundarios, sin necesidad de aplicar ningún método, que la cama.

Así que a día de hoy nosotros, ni cunas ni brazos, sino cama y abrazos.

Cohabitación o colecho

Cuando nacieron Roberto Carlos y Francisco José optamos en un principio por la cohabitación. La cohabitación es compartir la habitación con tus hijos, pero en diferentes lechos. Sabíamos las ventajas que tenía para los bebés que durmieran juntos, y les dispusimos una cuna en la habitación, en mi lado de la cama. Les colocamos en la cuna de forma horizontal, y desde allí me levantaba para darles el pecho o el biberón, pues hacíamos mitad lactancia directa y mitad diferida. Para mí fue agotador.
Alguien me regaló el famoso libro del método que no quiero ni nombrar, y empezamos a tomar la iniciativa de despedir las cunas de la habitación y dejarlas en su fantástica habitación infantil. Fue el repanocha, pero todo el mundo te dice que cuanto antes se duerman solos, que cuanto antes salgan de la cama, mejor. A nosotros nos brindó el mayor de nuestros disgustos, pues Francisco se tiró de la cuna en uno de esas famosas esperas. Desde entonces los niños durmieron en la habitación con nosotros, una cuna al lado de papá y mamá.
La mayoría de las veces los niños se dormían en el carrito, pues tenían reflujo y había que tenerlos un rato en una inclinación determinada. El reflujo estaba ocasionado entre otras cosas por una tremenda alergia a las proteínas de leche de vaca cuando les destetamos. Los niños se acababan durmiendo, la mayoría de las veces mecidos, en el mismo carro. También resultó bastante agotador, pero como todo el mundo decía que no había que acostumbrarles a los brazos, buscábamos soluciones intermedias.
Luego pasó lo del salto de Francisco José, y tras el disgusto comenzamos a esperar el tiempo prudencial con los niños inclinados y después, tras cenar, nos metíamos en la cama y se acababan durmiendo de la mano. Para entonces no teníamos camas en la habitación de al lado. La llegada de las mismas supuso el cambio total. Dormir con ellos fue una experiencia tan maravillosa que nos daba pena levantarnos de la cama para irnos a la nuestra. No tardaban ni cinco minutos en dormirse, y nosotros hemos dormido sin problemas hasta que nacieron sus hermanos.
Jorge y Jesús cambiaron nuestra forma de ver la crianza. Porque aplicamos todo lo que habíamos aprendido nuevo. Descubrimos el colecho, que se resume en compartir la cama con tus hijos y aprovechamos las ventajas de la lactancia para conciliar el sueño. El colecho se debe hacer con seguridad, no vale hacerlo de cualquier forma. Una buena guía te ayudará a encontrar tu mejor colecho. Nosotros tenemos dos camas de 90 cm juntas en una habitación y una cama de matrimonio en otra, más dos camas de 90 cm en la tercera habitación que guarda espera a los mayores cuando la necesiten.
El papá empezó con el colecho cuando se fue a dormir con los mayores ya durante el embarazo, pues intuían que iban a ser destronados, y nosotros nos quedamos en la habitación de matrimonio, protegidos por las barreras-cunas, y las noches se pasaban sin sentir. Salvos los dos meses del verano que fue un caos total, porque no había sitio para dormir en una cama y media los seis, pues veraneábamos con mis suegros en su casa de Pioz, el resto fue coser y cantar.
En total me costó tres meses hacerme con la lactancia simultaáea en la cama. Justo fue volver a la tranquilidad del hogar después de un tumultuoso y nada tranquilo verano, y ensayar nuevas estrategias para compaginar sueño con gemelos y lactancia. A partir de entonces fue increíble poder dormir y tetear al mismo tiempo sin necesidad de levantarme para nada.
El colecho fue el mayor invento de la familia. Los niños eran felices, nosotros éramos felices, y seguimos siendo felices.

Los hermanos inseparables

En la actualidad los cuatro hermanos, de 10 y 6 años, colechan en su habitación. Los mayores aun no han despertado su independencia pre puberal, no quieren saber nada de sus camas ni su habitación, prefieren la calidez del contacto fraternal. Nosotros seguimos acompañándoles un rato hasta que se duermen. Un papá despierta al otro cuando se ha quedado frito y retornar a la cama de matrimonio. Nos vamos turnando, así uno lee un rato, o ve la tele sin el ruido de fondo de cuatro pitufos alborotados.

sueño con gemelos
Colecho fraternal
No estarán así toda la vida. Llegará un momento en que se hagan mayores de verdad, de momento no tenemos prisa porque suceda pronto, sino más bien tarde. Cuando menos me lo espere me tendré que preocupar de con quien comparten la cama, mientras tengo la seguridad de que la compañía es de confianza.
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About Gema

Por encima de todo soy madre, nada menos que de dos parejas de gemelos idénticos que hacen mi vida más feliz en este mundo tan difícil. Por eso el título de este Blog no se corresponde con Gemelos Al Cuadrado.

Soy Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, en la rama de Ciencias de la Imagen Visual y Auditiva, lo que hoy se conoce como Comunicación Audiovisual.

En el año 1998 me casé con el hombre de mi vida, y fruto de nuestro amor nacieron en el 2000 los primeros pimpollos, tras la pérdida de un embarazo. En 2005 volvimos a repetir la hazaña, y buscando la niña llegaron otros dos pimpollos, que juntos han conformado Gemelos Al Cuadrado.

Ellos han dado un giro a mi vida profesional, y así me saqué el Título Oficial de Cuidados Auxiliares de Enfermería y de Asesora de Lactancia.

Comments

  1. Anonymous says:

    Excelente! Muchas gracias por compartirlo! Vivimos algo muy similar con nuestras gemelas, que como sólo tienen 3 años , todavía disfruto de que se duerman abrazandome en su cama y durante la noche siempre viene alguna a acurrucarse a mi lado. Espero que me dure mucho! Ojalá hubiera hecho esto desde que nacieron! Sólo me “atreví” cuando ya tenian varios meses. Lo que no me salió fue darles la teta acostada, siempre tomaron juntas y tenia que sentarme y como tomaron a cada rato hasta el año y medio fue agotador! Pero estoy feliz de haberlo hecho.

  2. Anonymous says:

    Hola, que experiencia tan maravillosa. Yo soy madre de Pedro y Laura de 8 meses de edad y la verdad estoy medio enloquecida, duermen en la noche pero se levantan cada 3 horas. Por el momento duermen juntos en la cuna, el colecho lo hemos intentado pero no cabemos los cuatro y nos da susto aporrearlos o que les pase algo. No se si separarlos de cuna, de pieza o que hacer, estamos que nos enloquecemos!!!, alguien nos puede ayudar

  3. Anonymous says:

    Hola!
    Soy mama de mellizos. Ahora tienen casi 4 meses, pero fueron prematuros, y en edad corregida equivaldria a 2 meses. Me interesa mucho lo que comentas sobre darles pecho en la cama a los dos a la vez. La duda que me surge es si al desplazar al que esta mamando en el primer turno, para dar paso al segundo, el primero no se despierta? Comohiciste para amamantar a los dos a la vez en la cama?

    • Hola mami

      quizás te ayude esto que hice para Multilacta. http://www.youtube.com/watch?v=rGTFw-mI35I

    • Anonymous says:

      Buenos días. Muchas gracias por responder tan rápido. Ya conocía este video y de hecho me sirvio de inspiración para ponernos en el sofa por las tardes ya que se ponen muy nerviosos y asi conseguimos calmarlos.
      Mi duda iba trambien enfocada sobre la “gestion” de la noche. Por ejemplo, en la foto de este post, entiendo que primero le das el pecho a uno y luego…. Al que le estabas dando pecho lo levantas y lo colocas en segunda posicion? Y si al moverlo se despierta o el que está esperando se despierta y tiene hambre?
      Hubo un tiempo que me acostaba en ellos en la cama, yo en el centro. Cuando los veia neguitosos, me orientaba a un lado u otro. Al final lo desetime porque varias veces se despertaron a la misma vez y aunque los amamantaba a la vez, era siempre en mala posicion, sentada en la cama y en posturas muy incomodas. Al final son las experiencias de otras personas que han pasado lo mismo las que te dan las ideas para poder aplicarlas en tu casa y con tus hijos… A ver que me puedes contar… Ah! Y muchas gracias! Helena.-

    • Hola Helena

      se trata de simplificar al máximo la noche para que sea cómodo. Yo los colocaba a los dos y no los movía a no ser que ellos se movieran. Acabas tan cansada que no te percatas de la postura. Es una postura boca arriba, no es de lado, ni hay que moverse a un lado u otro. Entonces estaríamos con otra postura. La foto en sí es la que te ofrezco en este artículo del blo http://misgeminis.blogspot.com.es/2011/01/lactancia-con-gemelos-un-sueno-hecho.html y ya más mayores hacen lo que no te imaginas. Como en la que te enseño en este otro artículo http://misgeminis.blogspot.com.es/2013/03/gestion-del-pecho-durante-la-lactancia.html
      Es importante colocarse debajo de las rodillas el cojín para estar más cómoda e incluso debajo de la cintura y que la cabeza no esté totalmente horizontal. En posición boca arriba y rodeada de cojines para estar cómoda, (lo siento por el papá, que igual la cama se queda pequeña), se puede dar el pecho en muchas otras posturas y los dos al mismo tiempo.

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