Conoce la historia de las gemelas MoMo Ana y María

Hoy en la sección de experiencias Ana nos trae su experiencia con su embarazo de gemelos MoMo. Cada una  de vuestras historias es un ejemplo de superación y os sirve para aclararos un poco en una situación similar.

Si quieres que se publique tu historia, sólo tienes que enviármela. 

Gemelas MoMo

Hola!! Soy la mamá de Ana y María, gemelas monocoriales monoamnióticas (MoMo).

Yo siempre había deseado ser mamá múltiple.

En mi familia hay muchos mellizos y deseaba con toda mi fuerza que me tocara también a mí. Imagina nuestra alegría cuando el obstetra dijo: “Enhorabuena y… ¡Doble enhorabuena! ¡Porque vienen dos!”

Recuerdo que empecé a aplaudir como una loca, ¡no podía ser mejor noticia!

Y entonces llegó el: “Pero, pero…” Uffff… “¿Qué pasa? ¿Algo va mal?”, le pregunté.

Y acto seguido me explicó qué es tener un embarazo de este tipo. Son casos muy infrecuentes. En resumen, que se alimentan de la misma placenta y cohabitan en la misma bolsa amniótica. Dos gotitas de agua idénticas física y genéticamente, que se acarician desde que son ser. Algo súper especial, pero que conlleva muchos riesgos (STFF, enredamiento de cordones…)

Es entonces cuando empezó a escribir “alto riesgo” en todos mis papeles y yo me asusté mucho.

Supongo que hay dos opciones:

  • una, no preguntar más, dejarte asesorar por los médicos, que son los que saben, y seguir pautas; y la segunda:
  • preguntar por los riesgos y querer saber a qué nos estamos enfrentando. Yo soy de las que quiere saber. No quería que me ocultaran nada y quería que me informaran de todo lo que podía pasar.

Cuando me quedé embarazada ya estaba pensando en mi parto vaginal, natural, en bañera, sin epidural… Y resulta que en la semana 12, en la primera ecografía, me dice que este embarazo es por cesárea obligatoria y en la semana 34, como mucho.

Es decir, “tus hijas (porque en esa primera eco ya me dijo el sexo) serán prematuras.”

Así nos fuimos a casa, yo en shock.

Entonces hice lo que nunca hay que hacer…. ¡Consultar por Internet sin ser selecta en lo que lees!

Por no hacer mención a la tasa de supervivencia de los gemelos MoMo… ¡Pasé un día llorando! Pero literal, horas y horas.

Apenas había historias que hubieran salido bien, ¡una locura! Por eso me parece importante contarte la mía, porque salió bien, y en ese momento a mí me hubiera gustado leer muchas historias así.

Hay que reconocer que no es un camino de rosas y hay momentos duros. De primeras, tienes que hacerte a la idea de que tus bebés serán prematuros, con casi total probabilidad quedarán en neonatología y vas a tener una cesárea.

Mi ginecóloga es un amor y me dio lecturas de calidad, lo cual me ayudó mucho. En las clases de preparación al parto me sentía el bichito raro. Vamos, que mi ginecóloga me dijo que no fuera, que mejor, me quedaba tranquilita en casa.

Visto con perspectiva, mi embarazo no pudo ser mejor. En cierto momento, porque el cuello uterino se estaba acortando, decidieron que me tratara con óvulos de progesterona, lógico, no tenía que ponerme de parto.

Días antes a la cesárea programada, dos inyecciones en el culete, para madurarles los pulmones a mis bomboncitos. Total, que llegó el día. Semana 33+3, nunca había sido ingresada y entro con mi propio pie al hospital.

El día antes había tenido esta conversación con mi ginecóloga:

-¿Podré verlas?

-Ya veremos, si están bien, las verás. Pero si las tenemos que llevar deprisa a la incubadora, no. Siempre haremos lo mejor para ellas.

-¿Y qué me voy a encontrar? Quiero estar preparada.

-Pues unas niñas muy chiquititas, en la incubadora. Posiblemente sondadas y con oxígeno. Y quizá con los ojitos tapados si necesitan la luz azul.

¿Y qué pasó? Que Maria (1,830 kg) estuvo un día en incubadora y Ana (1,640 kg) tan solo unas horas.

Solo tomaron una toma por sonda, porque tenían succión suficiente para el bibe; y María necesitó unas horas el oxígeno, pero vamos, al día siguiente de nacer, las dos chiquitajas en cunas, como dos campeonas.

¡A ganar peso!

Allí las miran muchísimo, les regulan la glucosa, el calcio… Pequeños desajustes que son normales, son prematuras…

Mientras tanto, yo me recuperaba de una cesárea en una semana 33, cuando tu cuerpo no se ha puesto de parto y obviamente, no te sube la leche.

Mi gran aliado: el sacaleches.

Uno de los mitos más extendidos es que después de una cesárea la leche no sube igual. Sube de la misma manera en el momento que las hormonas placentarias que quedaban en el riego materno desaparecen y dejan a la acción de la prolactina al 100%. Lo que dificulta el establecimiento de la lactancia es la separación y las rutinas alrededor de la cesárea, no la cirugía en sí misma. Gema Cárcamo. IBCLC.

Yo soy muy pro lactancia materna, así que induciendo con mi gran amigo y poniéndome a las peques al pecho todo lo que podía, conseguí lactar (hasta los 16 meses, cuando ellas solas se destetaron). Qué orgullo era llevarles a neonatología los primeros días esos 10ml de calostro que a duras penas conseguía sacarme, pero tan importantes eran para ellas… Y ganaron peso, y nos fuimos a casa.(Ana 1,900kg, y María 2,020kg)

El estómago de los bebés es muy pequeño el primer día, y si son prematuras y pequeñas más. Con 5 ml cada una tienen suficiente para protegerse. Gema Cárcamo. IBCLC.

Hoy por hoy, si me preguntan por el día más feliz de mi vida, no sabría si contestar el día que nacieron o el que salimos los cuatro del hospital.

Creo que el dolor más grande de mi vida ha sido cuando me dieron el alta y me tuve que ir a casa dejando a mis dos pequeñas allí. Pero tenía que irme, porque tenía que recuperarme cuanto antes, por ellas. Además, quedan en buenas manos.

Pero es duro, durísimo. Para eso también hay que mentalizarse, somos mamás de MoMos, ¡somos fuertes!

Luego llega el tema de las vacunas, sí o no… De momento, les hemos puesto las obligatorias.

Guardería, sí o no… Leímos acerca de esto en la página de la AEP y decidimos cuidarlas en casa. Pensamos que las guarderías son una necesidad de los padres y no de los niños. Tenemos una persona de confianza (la tercera abuela la llamamos) que nos ha ayudado desde que yo me incorporé al trabajo.

Ahora mismo estamos con: en el cole, juntas, sí o no… De momento irán a un colegio público, a la misma clase. Afortunadamente, este cole ha atendido a las recomendaciones de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, que aconsejan escuchar a las familias en esta decisión. Después de haber leído estudios, haber hablado con Coks Feenstra y con Meritxell Palou, creemos que el ir juntas les va a venir bien.

Escucha”Episodio 11. Gemelos y colegio. Juntos o separados.” en Spreaker.

Pero bueno, mi intención era contarte mi experiencia-embarazo para que mi historia sirva a otras MoMo-mamás.

Para que se armen de valor y no derramen ni una lágrima más.

Besis.

@tpatrapistaanne

 

¿Quieres que publique tu historia? Envíamela por correo a gema@gemelosalcuadrado.com

2 comentarios en “Conoce la historia de las gemelas MoMo Ana y María

  1. ¡Qué bien leer buenas experiencias! Yo pasé por ese momento de leer de todo hace unos meses y es horrible.
    Me sumo a estas buenas experiencias con mis gemelas momo, que nacieron hace diez días. No hemos tenido ningún problema en todo el embarazo, nacieron por cesárea programada rapidísima con 1,800 kg en la semana 32 y están ahora en neonatos cogiendo peso y con leche materna únicamente.
    ¡Mucho ánimo para quienes estén viviendo este tipo de embarazo!

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.
A %d blogueros les gusta esto: