Nuevos usos de la agenda escolar: las notas de los profesores

Hoy me toca hablar de la Agenda Escolar, esa herramienta que se utiliza con fines organizativos para seguir el curso de nuestros hijos e hijas y que de pronto se ha convertido también en un elemento de comunicación entre escuela y la familia. Y voy hablar de  ello  porque no había estado tan cabreada desde hace mucho tiempo con la actitud mostrada por algunos profesores a la hora delicada de informarnos como padres de las cosas que suceden en el aula con nuestros hijos, sobre todo si son negativas. ¿Se debe usar la agenda escolar para hacer los comunicados a los padres?

Nuestra profesora de Matemáticas se habría despachado a gusto empezando a  enviar  comunicados en la dichosa agenda de las narices  incluso antes de que la hubieran repartido, pero cuando ha empezado lo ha hecho a lo grande, y en un lenguaje que deja mucho que desear. Motivo de la nota: los dos hermanos se habían copiado mutuamente los deberes. Sucede que los gemelos suelen hacer tareas muy parecidas sin necesidad de copiarse. ¿Sabéis por dónde voy? Pero ella es adivina.

agenda escolar

¿Para qué sirve tener una agenda escolar?

Todo el mundo sabe a lo que me refiero como agenda escolar. No se diferencia mucho de otra agenda. Sirve para organizar el curso académico  y es donde se apuntan las fechas importantes como exámenes, trabajos, otras pruebas, reuniones con el profesor y también para apuntar los deberes del día a día.

Podría servir cualquier agenda, pero este formato escolar sólo se centra en un periodo concreto, sólo el tiempo que dura el curso. Podría servir cualquiera, pero ahora no, tiene que ser la propia agenda del colegio.

La agenda escolar viene muy organizada en secciones. Está la bienvenida, el mensaje que aclara para qué sirve la agenda, con todo tipo de tablas para apuntar horarios de clase, del personal de estudios, exámenes, trabajos, tareas…en fin. Lo que es una agenda normal  al uso.

También vienen indicadas las normas del colegio. Te muestran lo que son lo que consideran faltas, leves, graves y muy graves, y en qué caso se aplica los sucesos a cada categoría. No se olvidan de recordarte lo que es mejor para tus hijos y te hacen unas recomendaciones para su bienestar. Me voy a reservar lo que opino de algunas recomendaciones.

Al final de la agenda escolar hay una sección dedicada a los padres y profesores. Esta es la parte rara de la agenda. Ahí es donde supuestamente deben figurar las notas informativas, véase, “el niño se ha levantado hoy con diarrea, por favor, déjele salir al baño si precisa hacer caca”. O por lo menos es donde ahí las pongo yo cuando tengo que comunicar cosas como ésta, o que” no ha podido hacer los deberes porque le dolía la cabeza“, o lo que sea.

Este año han añadido además al final de cada trimestre una tabla que te indica el seguimiento del trabajo mensual de tus hijos y en cada semana un cuadro de información para que no se te olvide que tienes un comunicado sin leer, o si tú quieres solicitar una entrevista con algún profesor.

Vaya, que la agenda escolar es una agenda muy cuca a simple vista y que no me debería dar problemas, sino todo lo contrario, darme satisfacciones. Por algo es especial.

A los niños les hace ilusión el tema de la agenda, hasta que llegan las notas o comunicados de los profesores. Y aquí no es como en el Instituto, donde el Cuaderno de Padres sólo se utilizan para poner los partes disciplinarios. Otras notas menos serias llegan por SMS y de forma privada.

Todo parece muy organizado, hasta que llega el profesor y lo desorganiza todo, porque él lo vale. Si hay una división clara de la agenda escolar en secciones, ¿por qué no la usan de forma adecuada?  Es como si quisieran subrayar al alumno  su falta, y de paso dejarle un poco en vergüenza. Mejor le ponemos la nota en medio del espacio de los deberes – a los que tengo especial aversión- y dejamos bien claro lo mal, mal, fatal que lo ha hecho y la reprimenda que necesita. Y además nos recuerda, en plan acusador, lo que debes hacer y que no has hecho, como educar a tus hijos. No me molestaría si no enviaran a mi casa deberes y me tuviera que encargar yo de su trabajo, enseñar.

El lenguaje utilizado en los comunicados de los profesores

Los comunicados de los profesores son notas informativas de los profesores de distinta temática. Hay notas para informarte que tus hijos no han hecho los deberes, o que no han hecho parte de los deberes, o incluso para informarte que los han hecho mal o como en nuestro caso que “no están a la altura del curso o de un niño de tal edad“.

También sirven para informar, por supuesto, de la consecuencia o castigo impuesto por no haber hecho los deberes, o no haberlos completado  para que corrija la imperfección y aprenda a ser perfecto, es decir lo que se considera “estar a la altura del curso”.

También hay notas para advertirte del comportamiento de tu hijo.  De aquí son las notas del tipo “le rogaría hablase con su hijo de su comportamiento porque no sabe hacer una fila” que he recibido esta semana.

A mí las notas o comunicados que me preocupan de verdad son las del tipo “ha empujado a un amigo en la fila y se ha caído” o “se ha pegado con un compañero” o las que simplemente están redactadas en un tono que daña la autoestima del alumno.

El año pasado y el anterior, y el inmediatamente anterior al anterior, las agendas de mis hijos venían atestadas de notas informativas de todo tipo. La mayor parte de las veces innecesarias, porque no habían hecho los deberes o se habían portado mal en clase -básicamente que se despistan en clase, que se entretienen en otras cosas, o igual hablan con el compañero-.

Claro que recibí alguna más seria. No excuso los motivos de algunas notas, pero creo que no deben estar en la agenda del alumno, sino ser comunicadas a los padres de forma personal y respetuosa. Si ha hecho algo realmente grave, si me llaman por teléfono o me citan para una reunión, ya hablamos en privado sin necesidad de exponer al niño a la vergüenza pública.

El contraataque

No me podía creer que me sentaran tan mal estas notas que han recibido a mis hijos. He necesitado la orientación de varias compañeras que saben mucho más de educación y psicopedagogía que yo.

Quiero dar las gracias a todas estas personas que con sus palabras me han tranquilizado, Meritxell Palou, que me habló con toda su sapiencia algo sobre comunicación no violenta, Mireia Long y Azucena Caballero, que me han dado alguna idea para el contraataque final, y Mónica Álvarez, a la que estimo mucho por su sensibilidad.

Pero quiero destacar especialmente la ayuda que me ha brindado Deheni Rubio, de Mi mama dice, quien nos habla como invitada de la autoestima de los niños relacionada con todos estos comentarios, notas y comunicados que los profesores pueden expresar por escrito y a la vista de los nuestros hij@s en su agenda escolar. Puedes leerla aquí.

Y no será el único apoyo de Mi Mamá dice, porque os tenemos preparados una serie especial de temas con Deheni que han surgido de todo lo ocurrido esta semana en el aula:

  • ¿Hay algún lineamiento básico ideal para poder establecer con la escuela una comunicación fluida, respetuosa o más positiva?

  • Cuando es necesario poner medidas por el comportamiento inadecuado ¿se pueden decir las cosas a los niños y niñas sin usar valoraciones ni adjetivos calificativos?

  • Sobre las medidas que se aplican para corregir comportamientos, (privación de recreo, silla de pensar, expulsión de clase, copiado de enunciados, sistemas de puntos y premios…) ¿Merecen la pena?

  • Es conveniente generalizar y etiquetar un clase completa, ¿qué es un grupo difícil?

De momento hemos empezado a aplicar las recomendaciones que me han ido aportando mis maravillosas compañeras. Por ejemplo estamos trabajando juntos el ataque que hemos recibido para crecer. Nos sentimos acompañados mutuamente y esto nos hará más fuertes.

  • Ellos están tan enfadados como yo a su manera. Ellos han expresado como se sienten, y me apena su respuesta. Son tantas notas y tantas amonestaciones por boberías que ya les da lo mismo, pero hemos decidido que no nos va a dar lo mismo. Nosotros podemos superar este obstáculo y quizás conseguir que los profesores se planteen una comunicación menos violenta que no ponga en medio a los niños.

  • Después de hablar con la profesora, vamos a borrar juntos esas desafortunadas notas y en su lugar colocaremos una frase positiva.

  • Voy a escribir, no una nota por nota que me envíen atentando contra su autoestima, y que incumpla con mis norma, sino una buena carta a la dirección del centro, explicando la contrariedad de sus recomendaciones para el bienestar de los niños con las medidas disciplinarias contrarias a las necesidades de mis hijos y todas las manifestaciones perjudiciales para su correcto aprendizaje que han aplicado.

Créditos fotográficos artur84 de  FreeDigitalPhotos.net

1 comentario en “Nuevos usos de la agenda escolar: las notas de los profesores

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