Leche del inicio o leche del final durante la lactancia de gemelos

De vez en cuando surge entre las madres de gemelos que me consultan sobre lactancia  la pregunta acerca de qué tipo de leche materna toman realmente los gemelos, ya que todo el mundo habla de la leche del inicio leche del final y no acaban de hacerse a una idea de cómo es posible que los dos bebés tomen la leche idónea, con el justo contenido de grasa y lactosa.

leche del inicio o leche del final
Foto www.commons.wikimedia.org

Y lo cierto es que desde hace ya bastantes años que los estudios al respecto han dejado claro que realmente no hay una leche del inicio o leche del final, pero nos sigue preocupando porque hemos escuchado que la cantidad de grasa puede variar de forma significativa y que de ella depende la ganancia de peso óptima y que se quedan satisfechos después de cada toma. Como para no preocuparse.

¿Cuál es la composición de la leche materna? ¿Hay diferentes tipos de leche materna? ¿Qué podemos hacer para que los gemelos tengan una leche correctamente balanceada?

Composición de la leche materna

La leche materna es un tejido biológico vivo y cambiante, que es sintetizado por  las células alveolares mamarias, que ceden parte de sus componentes a la leche,  y a partir del plasma sanguíneo. Contiene células vivas  y nutrientes con funciones diferentes, como carbohidratos, proteínas, lípidos, vitaminas y minerales y agua.

La composición de la leche materna no es estable, va variando a lo largo del día, de toma a toma y de acuerdo a la edad del bebé, pero también de acuerdo a otros factores.  Aunque la dieta de la madre no es determinante, algunos nutrientes en la leche materna pueden verse afectados por lo que la madre come, pero en general su composición es perfecta y específica para el desarrollo y crecimiento del bebé humano. Todas las leches maternas son las mejores para sus bebés.

La energía de la leche materna se obtiene de dos de estos nutrientes: por un lado de los carbohidratos, que es la principal fuente de energía (lactosa) y por otro lado de los lípidos(grasas).

La leche materna aporta unas 750 calorías por litro de leche, de 35 a 45 gramos de grasas por litro y de 60 a 70 gramos de hidratos de carbono por litro.

Leche del inicio o leche del final: lactosa y cantidad de grasa

Tradicionalmente cuando las recomendaciones para las madres a la hora de dar el pecho era la de una restricción del tiempo en cada pecho, (diez minutos de cada pecho) y no antes de 3 horas, los bebés se quejaban con razones de que algo no funcionaba bien. Aunque algunos bebés eran felices con estas recomendaciones, otros en cambio sufrían de falta de leche o de molestias digestivas que eran provocadas por la gestión que se daba al pecho. Esto se ha relacionado también actualmente con otro aspecto del pecho, su capacidad de almacenamiento glandular.

Los investigadores se dieron cuenta que estas restricciones eran una error, porque la limitación de la toma del pecho de los bebés podía afectar por un lado la cantidad de leche que el bebé podía tomar, y por otro lado podía descompensar la composición de la leche materna para que el bebé creciera de forma adecuada. De ahí surgieron los conceptos de leche del inicio y leche del final.

Los conceptos los definió muy bien Nancy Mohrbarcher en 2003. La leche del inicio se define como la leche materna que contiene menos cantidad de grasa y un mayor volumen en la toma y la leche del final sería la leche que contiene más alta cantidad de grasa y menos volumen de leche en relación al total de la toma.

Cuando las madres de gemelos vienen al grupo muchas ya han leído o se han informado sobre lactancia materna, y saben de estos dos “tipos de leche” lo que a mí me llena personalmente de satisfacción, porque dice mucho del interés que tienen en las madres. Pero están hechas un completo lío y piensan que quizás algún bebé sale perdiendo. ¿Cómo hay que poner a los bebés al pecho para que todos los bebés tomen leche del inicio y leche del final?

Vamos a ir aclarando las cosas para que dejes de hacerte líos, porque con gemelos la cosa cambia con el número de tomas que cada bebé requiere y porque, de verdad, que lo que nos han contado durante mucho tiempo no es del todo así, tiene su matiz.

Cuando se empezaron a conocer estos ítems de la leche del inicio o la leche del final se hablaba mucho de lactosa y se hablaba de la cantidad de grasa. En concreto se mencionaba que:

  • un exceso de lactosa podía ocasionar en los bebés problemas de digestión y ser la causa de muchos cólicos del lactante. La limitación de las tomas a unos minutos en cada pecho podía estar detrás de este exceso de lactosa, porque no se dejaba que el bebé por sí mismo llegara al final de la leche, que es donde estaba la grasa.
  • no llegar al final de la toma ocasionaba que el bebé no se quedara satisfecho y se quedara con hambre a pesar de tener la panza llena, pero de lactosa y no de grasa, por lo tanto el bebé no había conseguido tomar la leche con grasa, sino leche con lactosa. Le faltaba leche con grasa y pudiera no subir de peso.

#1. No hay un punto en la toma en la que mágicamente se pase de leche sin grasa a leche con grasa. Los estudios de Kent et al en 2007 nos hablan de una leche del inicio que puede tener incluso más cantidad de grasa que la leche del final de una toma, ¿cómo es que ésto es así?

El contenido de grasa, a diferencia del contenido de otros nutrientes de la leche materna, va en aumento de forma progresiva a lo largo de las tomas, de tal manera que no hay una leche sin grasa, sino que a medida que pasa la toma la leche va teniendo más glóbulos de grasa en la misma sobre todo debido a que las diferentes eyecciones que el bebé desencadena durante la succión permiten que estos se despeguen de las células productoras y conductos para llegar a la leche. Siempre hay grasa.

Las eyecciones por toma facilitan que esta grasa se vaya acumulando en la leche y son varias por toma y dependen de una vigorosa y efectiva succión.

#2.No hay diferencia en las frecuencias con las que los bebés toman el pecho, ni en el tiempo que toman el pecho en cada toma, todos los bebés reciben la cantidad de grasa que requieren a lo largo de todas las tomas del día de forma global. El incremento de peso no depende de la cantidad de grasa que el bebé toma, sino del volumen total de leche que recibe al cabo de 24 horas. ¿Y esto qué significa?

A veces metemos la pata por insistirle a la madre de que es necesario que el bebé agote el primer pecho de forma forzosa con un número x de minutos para llegar al final de la leche, que es donde estaría la chicha, cuando realmente la grasa está presente a lo largo de la toma, aunque sí que incrementándose conforme pasa la misma, pero hay grasa.

  • Lo  importante es que el bebé mame bien del pecho, lo drene bien y sea él quien determine de acuerdo a su apeito la cantidad de tiempo que quiere estar en cada el pecho, porque al o largo de las 24 horas del día hará los cambios oportunos con tal de recibir todos los nutrientes necesarios, incluida la cantidad de grasa que recibe.
  • Lo que en realidad afecta mucho a la cantidad de grasa que hay en la leche es el grado de drenaje del pecho, es decir, cuanto más se ha drenado el pecho, más cantidad de grasa se ha podido conseguir en esa toma, y cuánto menos se drene menos grasa. Y para un buen drenaje es necesario  la succión del bebé sea eficaz. 

La recomendación de agotar el primer pecho sería por el drenaje, no por el tiempo.  Realmente un bebé puede estar largo rato en el primer pecho y pensar que lo ha drenado cuando no es así.  No es el tiempo. Es el drenado, lo que vulgarmente llamamos vaciado del pecho la clave. En este caso se abordará una compresión mamaria o se extraería leche para facilitar el drenaje.

Función de la gestión del pecho en el equilibrio de la composición de leche

En el mismo estudio de Kent et al. Se habla de algo que creo que es fundamental para las madres de gemelos. Mientras otros autores  consideran una toma como un periodo de succión de más de dos minutos con un intervalo entre la siguiente toma mayor de 30 minutos, en el artículo se habla de más de 30 minutos desde que acaba de mamar el bebé hasta siguiente puesta al pecho.

  • Tomas impares.  En estas tomas hay una diferencia desde el final de la toma del primer pecho al inicio del segundo pecho mayor de 30 minutos.
  • Tomas pares. En estas tomas hay una diferencia menor de 30 minutos entre el final de la toma del primer pecho y el inicio de la del segundo.
  • Tomas superpuestas o encadenadas.  En estas tomas no pasa ni 30 minutos cuando se inicia la toma del primero de nuevo y así sucesivamente.

Las mayores diferencias de grasa en la leche se dan al principio de las tomas que están separadas mucho tiempo,  que es precisamente lo que ilustra la imagen del principio de este artículo, mientras que cuanto menos tiempo ha pasado las diferencias son mucho menores.

Y es justo con la gestión del pecho con gemelos que las madres  y los bebés salen ganando debido a que siendo dos bebés mamando con patrones individuales la lactancia es tan frecuente como para ofrecer estos resultados sin hacer esfuerzos.

Con la lactancia alterna de ambos pechos los gemelos conseguirían una leche con más grasa ya al principio de sus tomas. No pasa más de 30 minutos entre que acaba cada bebé por la gestión del pecho.   Las madres con gemelos tenemos en muchas ocasiones tomas encadenadas o superpuestas y menos tomas pares. Con mucha seguridad tendrás tomas impares.

Y a pesar de esto todos los bebés subirán bien de peso y tendrán la grasa adecuada,  porque el contenido de lactosa no varía y se mantiene estable, como otros nutrientes y es de lo que menos te debes preocupar.

El exceso de lactosa en gemelos se da sólo en los casos de una succión ineficaz o cuando la madre puede tener un reflejo de eyección muy fuerte.

Recomendaciones

Para evitar volverte loca es buena idea asegurarte de que los bebés son eficaces mamando y pueden drenar el pecho a lo largo de toda la toma.

  • No todos los gemelos pueden hacerlo al principio porque son pequeños o inmaduros. Necesitan tiempo y compensar esa situación con extracción de leche.
  • Algunos con dificultades no pueden drenar de forma eficaz. Pueden estar mucho tiempo al pecho sin hacer mucho con el drenaje. Requieren posiciones y técnicas para afianzar mejor el pecho y vaciarlo, como la compresión mamaria.
  • Amamanta de forma individual para prestar apoyo especial en situaciones de succión ineficaz y al principio mientras conoces a los bebés y encuentras su patrón.
  • Cuando mamen de forma eficaz y den señales de saciedad no limites las tomas en tiempo o entre tomas. Ellos utilizan estos parámetros para conseguir toda la leche que necesitan, con su grasa. Si ellos lo hacen espontáneamente es por otra cosa.
  • Vigila los tiempos entre tomas cuando no hay estímulo eficaz. Dependiendo de cada madre puede variar este tiempo.  De media más de 7 u 8 horas pueden afectar al consumo total de leche y sus grasas.

Al final Saint et al tienen su razón al decir que tanto la cantidad como la composición y calidad de  leche con gemelos es ideal siempre que la lactancia vaya bien y no tengas problemas con la succión.

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