3 Formas de aumentar la oxitocina y el reflejo de eyección de la leche

El otro día me escribía una de las madres de gemelos que he tenido el gusto de seguir este año desde su gestación por que había vivido una experiencia brutal con la oxitocina.

A  pesar de todo lo que sé sobre  esta hormona, nunca te deja de sorprender cómo puede llegar a expresarse con tanta efusividad en madres tan necesitadas de ello.

Y por eso es que escribo hoy un poco más sobre la hormona responsable de que salga la leche de tu pecho.

¿Qué es la oxitocina?

La oxitocina es una hormona y neurotransmisor que se produce en el hipotálamo y es liberada desde la hipófisis posterior, donde se acumula.

También se secreta en el cerebro, con acciones específicas en nuestro sistema nervioso central.

  • Es la hormona que eyecta la leche de tus pechos durante la lactancia.
  • Es la hormona que proyecta a tus bebés a través de contracciones por el canal de parto, la que abre su camino a la vida.
  • Es la hormona que te embriaga en los abrazos, la que fluye del amor que se profesa la pareja.
  • Es la hormona de la sociabilidad, que acompaña a toda buena compañía y facilita las relaciones sociales.
  • La oxitocina es un facilitador de la vida.

Las mayores cantidades de oxitocina se van a experimentar las mujeres serán en el momento del parto y durante la lactancia materna.

¿Qué hace exactamente  la oxitocina durante la lactancia?

La oxitocina desde la hipósifis viaja por la sangre de la madre hasta los alveolos situados en la glándula mamaria.

Esta liberación de oxitocina responde al estímulo directo del pecho (pezón y areola)  y a otros condicionantes externos como el llanto de tu bebé, o el de otro niño.

En los alveolos hay células contráctiles de músculo liso que literalmente ordeñan el saco en donde la leche se ha ido acumulando secretatada por las células productoras que recubren por dentro estos alveolos.

Gracias a esta fuerza imprimida con la oxitocina se transfiere la leche de la madre al bebé.

Es una hormona muy tímida y vital.

  • En una situación de confianza y goce es segregada con facilidad.
  • En momentos difíciles, de miedo, temor, inseguridad y dolor la eyección de la leche se retrasa y enlentece.

Si la leche materna no fluye con normalidad el pecho no se puede vaciar correctamente y entonces el cuerpo puede ver reducida su producción de leche poco a poco con la repetición del esquema.

Cuando estas situaciones aparecen en la lactancia materna comprometen la continuidad de la misma, ya que los bebés se pueden mostrar inquietos por un flujo de leche que  no es el que esperan y llegar a rechazar el pecho o dormirse antes de acabar de hacer la toma completa.

Para volver a un estado de equilibrio hormonal necesitamos estrategias que nos ayuden en esta tarea.

1#. El poder de la mente

Sabemos que el estrés es uno de los grandes problemas de nuestro siglo, así que todo lo que hagamos para beneficiar nuestro estado mental y llevarlo a un equilibrio va a ayudar a que aparezca la oxitocina y se ponga en marcha para liberar leche.

Que nuestra pareja o la gente que nos rodea, nos aliente, nos anime y devuelva palabras de amor, cariño, felicitación,  nos hace sentir bien y generará una situación que libere oxitocina.

Como madre de gemelos a veces estamos muy aisladas y no hablamos mucho. He notado que cuando estoy en consulta escuchando vuestras historias en muchas ocasiones la eyección se produce sin darte cuenta.

Que alguien te escuche sin condiciones, sin juzgarte, puede ser un gran aliado.

Tratar de relajarse, visualizar situaciones placenteras, recuerdos, olores. Puedes incluso preparar un lugar adecuado para ello, con música, luz tenue, una infusión sin riesgos.

Pensar en ríos de leche, fluir de manantiales.

¡Date cuenta de todo lo que estás dando a tus hijos a través de la lactancia!

Manifestar tu poder con afirmaciones que te dejen salir la oxitocina.

Incluso puedes llorar si lo necesitas.

Toda la tensión acumulada de estos días puede disminuir ese estrés descargando y aumentando la oxitocina.

Tu mente es poderosa.

2#. El calor de la piel.

El tacto de la piel sobre tu piel.

Tus manos sobre el pecho pueden calentarlo y masajearlo para prepararlo para la toma.

El masaje puedes recibirlo además de tu pareja, en zonas concretas del cuerpo que de forma  refleja activan la liberación de la hormona.

Cualquier masaje te valdría, dado con amor y cariño.

Uno específico es describir círculos a lo largo de ambas partes de la columna vertebral, en las zonas en las que se encuentran los pares espinales que inervan el pecho.

La reflexología podal puede ser de gran ayuda al poder activar puntos de estímulo de la oxitocina.

3#. Actividades placenteras.

Toda actividad física que produzca un gran placer en su experiencia puede provocar una respuesta condicionada en el pecho.

Así me lo contaba Silvia, esta madre que me contaba cómo volver a bailar despertó su oxitocina en varias ocasiones mientras se movía por el salón de danza.

Llegó a notar hasta 3 en el tiempo fuera de su casa.

Fue casi una experiencia religiosa, y  tuvo sus primeras repercusiones inmediatas en la lactancia de sus mellizos al llegar a casa.

Esta madre quiso compartir conmigo esta vivencia por si a otras madres podía servirle y me ha animado a compartirla con vosotr@s para que os animéis a buscar vuestra actividad de placer.

Aquello que anheláis volver a hacer y que con la llegada de la maternidad de vuestros hijos se ha visto frenada.

Silvia es bailarina y con la maternidad de sus mellizos no había tenido aún oportunidad de volver a bailar de nuevo.
Hasta ahora.

A veces nos resistimos a volver a establecer algunas rutinas que han sido parte importante de nuestro bienestar en el pasado, y son imprescindibles para reenergizarnos tanto física como emocionalmente.

Definitivamente, no te puedes demorar en pedir ayuda para hacer algo como esta madre. Ha sido una energía brutal.

Así me ha confirmado.

Casualmente ella estaba teniendo problemas con el flujo de leche de sus bebés, ya que no parecían estimular bien el pecho por ciertas limitaciones en su lengua, y era una lucha en cada toma para conseguirles interesados en una toma completa, sin aspamientos, sin tironeos.

Tenía que  relajarse con ejercicios respiratorios y de meditación para poder conseguir de nuevo una flujo de leche y una eyección adecuada.

En ocasiones tenía que hacer uso de un relactador para poder mantener una lactancia de calidad y sin llanto.

Normalmente Silvia podía estar dos horas sin amamantar sin problemas. Pero esta vez todo fue diferente.

A los pocos minutos de empezar a bailar le sobrevino una eyección de leche que la sorprendió.

Al poco tiempo volvió a suceder, y así durante las dos horas que estuvo bailando y haciendo algo que le encanta y que le produce un inmenso placer.

Tenía los pechos a flor de piel de la sensibilidad generada por tantas eyecciones continuadas.

Cuando volvió a casa le estaban ya esperando sus bebés y cuál fue su sorpresa.

Jamás habían mamado tan tranquilos, jamás les había escuchado tomar de aquella manera tan profunda, y no sólo en esa toma.

En las siguientes ocurrió lo mismo.

La magia de la oxitocina….

¿Qué has probado tú para poder activar tu reflejo de eyección y llamar a la oxitocina?

¿Cuál es la actividad que más hechas de menos y que te podría producir mucho placer recuperar?

¿Has probado la reflexoterapia o el masaje de la espalda para desencadenar la salida de la leche?

1 comentario en “3 Formas de aumentar la oxitocina y el reflejo de eyección de la leche”

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