¿Por qué mi bebé no se engancha al pecho?

Hoy os voy a hablar de algo que suele desesperaros  y confundiros mucho y que suele suceder en algunos bebés en los primeros días. Aunque el bebé nace sabiendo perfectamente cómo tiene que coger el pecho, a veces por mucho que lo intenta no lo consigue. Para mí es una situación de alto  riesgo porque pone en peligro vuestra integridad emocional y la continuidad de la lacantancia.  ¿Qué hacemos cuando el bebé no se engancha el pecho?

Los bebés nacen preparados para engancharse al pecho

En alguna entrada te he contado que todos los recién nacidos nacen sabiendo mamar. No me canso de decirlo porque es un instinto de supervivencia y nacer sin él no es normal, ni lo he visto nunca.

Los bebés saben buscar, engancharse al pecho y succionar sin que nadie les dirija, tan solo dejándoles sobre el pecho desnudo de su madre inmediatamente después del parto. ¡Hay que darle esa oportunidad!

A veces me encuentro con mamás que llaman desesperadas porque sus bebés no han sido capaces de enganchar el pecho desde que han nacido y están dependiendo de un biberón, con leche materna en el mejor de los casos.

Estas situaciones me ponen el alerta porque el bebé depende de hacer  un  buen enganche y una buena succión para alimentarse. Mientras que el bebé no se engancha ¡alguien tiene que algo ya!

Para tranquilizaros un poco más, os cuento que la capacidad que tienen vuestros hijos succionando es ya antigua, lleva desde cerca de las 20 semanas de gestación  entrenándose para ello. A medida que progresa el embarazo logra coordinar esa succión con la deglución.

Sobre las 32-34 traga líquido amniótico en grandes cantidades y se succiona el dedo o las manos. Algunos bebés  pueden llegar a nacer con unas marcas en los labios que llamamos ampollas de succión.

Nada más nacer será capaz de reptar por el vientre de su madre y encontrar por el olfato, el tacto y el gusto el punto donde se encuentra el alimento. Si no has visto a ningún bebé hacerlo puedes verlo en nuestra entrada sobre el enganche espontáneo.

Al poco tiempo se enganchará del pecho, muy probablemente de la manera más perfecta y empezará a succionar. Si se le permite estar desde el inicio encima de su madre lo hará, porque él sabe hacerlo.

Posibles causas

Hoy en día los partos no se desarrollan en las condiciones más óptimas para que los bebé puedan desplegar todos los comportamientos que necesitan para engancharse del pecho y empezar a mamar.

En nuestro caso, con partos de gemelos, las intervenciones pueden ser más frecuentes y con ellos se aumenta las posibilidades de que los bebés tengan dificultades para seguir el patrón normal de succión e incluso sean capaces de engancharse al pecho.

El tipo de parto

El parto es uno de los momentos más decisivos para la lactancia materna. Intervenciones como la aplicación de fórceps, espátulas o ventosas pueden afectar a la capacidad de succión. El bebé suele estar en las siguientes horas, días o semanas dolorido por lo que le han hecho y responder de forma anormal.

Incluso nacer por cesárea puede afectar también las delicadas estructuras del bebé y dificultar que se enganche.

En muchos niños los efectos de la epidural y otros medicamentos de la madre durante el parto pueden afectar su respuesta normal.

Cuando un bebé no se engancha al pecho lo primero sobre lo que suelo recabar información es sobre cómo ha ido el parto y las primeras horas. Porque no es normal que un bebé se niegue a mamar en los primeros días pues su vida, porque como os he dicho,  depende de la leche de su madre.

Cuanto más se atiende y refuerza el vínculo materno infantil ofreciendo el clima ideal sin separaciones ni intervenciones innecesarias, mejor será el inicio del amamantamiento. El contacto piel con piel facilita la adaptación del bebé al mundo extrauterino y compensa algunas rutinas que pueden afectarle.

Algo interesante para todos los bebés, y en especial para los que tienen más dificultades para engancharse, es  la terapia craneo sacral, realizada por un osteópata cualificado y especialista en pediatría.

Rutinas y creencias que dificultan que el bebe se coja

Se ha creado alrededor del postparto una serie de rutinas que dificultan el inicio de la lactancia.

  • La administración de sueros o leche artificial sin motivo “hasta que baje la leche materna” puede desencadenar una negativa del bebé  a engancharse al pecho.

Lo que antes  ha entrado en la boca del bebé le deja huella, y cuando coge el pecho no sabe qué hacer con él, porque mamar de la tetina y del pecho es muy diferente.  Es lo que llamamos confusión del pezón, algo que sigue estando a la orden del día.

El bebé necesita abrir bien su boca para coger el pecho y meterlo bien profundo en su boca para estabilizarlo. Una boca amplia es requisito imprescindible para mamar. Si el bebé no la abre bien, no puede  coger el pecho.

Además,  la leche cae sin control y se suele tomar cantidades que llenan al bebé y que no son naturales para el tamaño que tiene su estómago en esos momentos. Esto le dejan sin ganas de engancharse a nada más. ¿Cómo va a querer engancharse al pecho si no tiene hambre?

  • Cuando el bebé está usando un chupete no sólo confunde igual porque es una tetina, además limita el tiempo que está succionando y reduce la secreción de leche.
  • El uso del chupete suele ir acompañado a horarios rígidos de alimentación.  Lo que suele ocurrir habitualmente con el chupete es que cuando nos queremos dar cuenta que el bebé tiene hambre, está ya llorando desconsoladamente.

Entonces es cando intentas darle el pecho, porque nadie te ha dicho que llorar así eso es una señal tardía de hambre. Hasta que el bebé no se calma no se cogerá al pecho y alrededor todo el mundo te dice que el bebé es incapaz de engancharse al pecho, que te rechaza o incluso que es muy vago.

Algunos de estos bebés se enganchan al pecho cuando se calman, muy probable si la madre le dedica un tiempo a estar piel con piel con él y a cerrar los oídos a los comentarios.

Otros se cogen tal berrinche que se duermen del estrés y se saltan una toma, llegando a la siguiente en el mejor de los casos cabreado, y en el peor, cansado y sin fuerza para engancharse si no ha tomado nada entre medias.

Los horarios rígidos para amamantar, una tentación grande si vamos a dar el pecho a gemelos, es una de las posibles causas por las que el bebé no se engancha al pecho. De la misma forma que si  usamos un chupete que nos está ocultando el paso del tiempo y de las señales previas que los bebés nos muestran para mamar, el horario rígido dificulta que el bebé se enganche al pecho porque llega a la toma desesperado.

No se engancha porque al bebé está enfermo

Cuando el bebé no se encuentra bien suele responder con comportamientos como no querer coger el pecho, porque no puede o porque no tiene ganas. Puede ser una minudencia, como algo bastante serio, y siempre conviene evaluar el caso y buscar el origen para apoyarlo con la medida adecuada.

Puede pasar en los primeros días o incluso más tarde.

Por ejemplo, algo muy tonto como que tenga la nariz taponada puede hacer que un bebé no pueda engancharse al pecho, porque para mamar necesita respirar. Aunque durante la lactancia somos capaces de coordinar la succión, la respiración y la deglución, si la nariz está bloqueada con moquetes, el bebé rechazará el pecho para no ahogarse.

Una infección puede estar detrás de un bebé que  no coge el pecho. La ictericia,  que también hace que un bebé esté muy dormido y cansado, dificulta que el bebé se coga al pecho, y como succiona poco está cansado si quiera para intentarlo.

Algunos bebés con poco tono muscular puede que tampoco muestren interés en cogerse al pecho.

El entorno no es el más adecuado para cogerse al pecho

Las visitas son buenas cuando vienen a ayudar a la familia y no comprometen la lactancia de la madre. Ofrecer apoyo emocional es necesario, pero un exceso de visitas en los primeros días hace que el bebé pueda estar sobreestimulado y demasiado excitado para querer mamar.

Al mismo tiempo que la madre atiende a las visitas, retrasa el momento de las tomas y el bebé no se coge por ansiedad, ya que está hambriento. Un entorno relajado, con control de las visitas y de la estimulación facilitará que el bebé se coja al pecho.

En los hospitales y en los hogares hace mucho calor. El calor suele amodorrar y el bebé puede estar tentado a seguir durmiendo plácidamente. Para despertar al bebé nada mejor que desnudarles y dejarlo en pañal, piel con piel con su madre.

Estrategias que ayudan en caso de confusión

    • Retirar elementos de confusión para que el bebé se adapte de nuevo al pecho. Si necesitas suplementar por una razón médica suele ser más fácil hacerlo con un vasito o una jeringa (usando el dedo para la succión) y extrerse leche para que el pecho siga estimulado.
    • Usar posiciones para amamantar de predominio ventral, es decir, con el bebé boca abajo y tu en una postura semireclinadas de Colzon.
    • Aumentar el contacto piel con piel y probar un afianzamiento espontáneo más instintivo.
    • Ofrecer el pecho en los momentos en los que el bebé aún está medio dormido, no dejar que llore. Os dejo un vídeo para que lo veáis.
    • Estimular la apertura de la boca rozando con el pezón alrededor de la boca, para que la abra bien y, aprovechando la posición de la lengua sobre la encía y la gran apertura,  acercar en un movimiento rápido al bebé al pecho, cerrando bien el abrazo para asegurar un buen sellado. La posición al pecho debe ser muy cercana, sino el bebé no se coge porque no llega a la teta.
    • Lactancia a demanda, muy frecuente y sin restricciones, siguiendo las señales de predisposición a mamar evitando estados de ansiedad y nerviosismo.
    • Mucha paciencia y constancia.

Estrategias que ayudan en caso de enfermedad

  • Llevar al bebé al médico para descartar que esté malito.
  • En caso de bebé con nariz obstruída con moquitos, lavar bien con un poco de suero y amamantar de una posición vertical, como a caballito, para que los moquetes escurran.
  • En caso de ictericia o infección, estar alerta si está muy adormilado y despertarle dejándole desnudo en contacto piel con piel. Si es necesario habrá que extraer leche materna para dársela con vasito o con jeringa y dedo.
  • Extracción de leche materna hasta que el bebé se enganche al pecho de nuevo, si no la producción de leche corre peligro.
  • Mucha paciencia y constancia.

Estrategias que ayudan en caso de entorno inadecuado

  • En el caso de ambientes muy cargados o con calor, desnudar al bebé para que sienta frío, se despierte y mame, a ser posible en contacto piel con piel.
  • Controlar las visitas para que no impidan el ejercicio de la lactancia a demanda y sin restricciones.
  • Dar el pecho en lugares tranquilos y sin estímulos.
  • Ofrecer el pecho piel con piel y medio adormilado en el caso de mucho nerviosismo y ansiedad del bebé.
  • Extraer leche si el bebé no logra cogerse.

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