3 razones para dar el biberón que son una trampa para dejar tu lactancia

No quiero engañar a nadie ni idealizar la lactancia materna diciéndote que vas a estar totalmente a salvo de usar un biberón incluso con la mejor de las convicciones.

No sería nada justa al hacerlo.

Lamentablemente te pueden presentar demasiadas  razones para dar el biberón que son una verdadera trampa para que dejes tu lactancia a corto o medio plazo.

Parece que cuando tienes gemelos, todo los problemas los va a arreglar un biberón.

Como ves, hablo de biberón, no de leche materna o leche artificial. Esto es otro problema.

El biberón es un elemento que tiene un riesgo claro.

Confundir al bebé cuando vuelve al pecho.

Por muy bien que se ofrezca, mantiene el riesgo de confusión y que alguno de los bebés acabe haciendo poco a poco mayor rechazo y dirigiéndote al destete.

Incluso yo, que estaba super convencida de ofrecer lactancia materna a mis primeros gemelos, y que creía que eso sería suficiente, no estaba preparada para la serie de acontecimientos que se desarrollarían tras el parto y que me harían caer en una de esas trampas y acabara dando el biberón.

No puedo evitar compartir todo esto contigo, principalmente, por si te sientes tentada y realmente, tu objetivo con tu lactancia no es contar con este elemento, puedas saber qué hay detrás de cada cosa.

Las razones para dar el biberón que tumbaron mi lactancia

En mi  primera lactancia una de esas «trampas» fue la de pensar que el biberón era necesario porque uno de ellos era muy pequeño y no lo podían sacar de la incubadora. 

Por el miedo a que perdiera calor, más peso y que no fuera capaz de gestionar el pecho, no me ofrecieron la posibilidad de amamantarle directamente.

Le daba su leche materna en el biberón y ya cuando empezaron a dejarme sacarle de la incubadora aparecieron otras necesidades.

Otra razón para caer en la trampa fue pensar que tenía que  usar el biberón cuando me enfrentaba al alta escalonada y me tenía que repartir entre dar el pecho a Roberto en casa o llevar la leche a Francisco al hospital y amamantarle allí.  

Presión especialmente de mi madre, porque era más cómodo. Ella fue feliz esos días en los que le daba a Roberto el biberón con mi leche.

Y aquí llega la tercera razón:

Me sedujeron con que podía compartir la toma con mi pareja o mi madre y que al final, le estaba dando mi leche, Yo pensé que aquello era suficiente. 

Otras posibles razones trampa pueden ser porque

  • usándolo podrás preservar tu integridad física y emocional,
  • el biberón  les ayudará a dormir más,
  • permitirá que otras personas se encarguen de tus hijos, sin que dependan exclusivamente de tu teta,
  • el biberón que te dará más libertad para poder seguir haciendo cosas de personas normales,
  • se tienen que acostumbrar a él cuando vuelvas a trabajar.

Como ves, es muy fácil que podamos caer fácilmente en usar un biberón cuando se juega con nuestras necesidades.

Nosotras no queremos hacer ningún daño a nuestros bebés, y confiamos que los profesionales cuando nos sugieren el uso de estas herramientas no lo hacen para acabar con nuestra lactancia.

A nuestro alrededor compartimos la vida con alguien que nos quiere y vela por nosotras, nos ve cansadas, y nos sugiere cosas con toda la buena intención del mundo.

Y para rematar, no estamos acostumbrados a ver la lactancia materna como algo necesario, solo una alternativa más.

Cómo evitar el biberón todo lo posible

Quiero aclararte algunas cosas en relación a estas razones que yo recibí para que sepas manejar mejor tu situación y evitar los biberones.

  • Si bien es cierto que los gemelos suelen nacer más pequeños e inmaduros y que muchos tendrán que ser ingresados en neonatos para ser cuidados en incubadoras, hay otras de formas de cuidados que alientan a la lactancia materna que hay que conocer. 

En mi caso yo propuse darles de mamar y hacer cuidado madre canguro, con la sorpresa que me llevé de que en el año 2000 no conocían nada de esto, y yo sí. Solo con un libro e Internet.

Los bebés pequeños pueden mamar sin problemas, no hay que temer por sacarles de la incubadora si están estables y solo es un problema de peso.

Aunque sean pequeños y vulnerables porque apenas tienen grasa y esto hace que  les cueste más mantener su metabolismo, es,  precisamente,  en el pecho, donde tiene todo lo que necesita para regularse y crecer mejor.

Así que para evitar que pierdan calor y se desestabilicen los bebés se meten en incubadoras solo si en el pecho no tienen garantizada esa estabilidad y se les da la leche de la madre por métodos que no sean tan invasivos como un biberón, como mediante sonda nasogástrica o vasitos.

A esto se le llama cuidado madre canguro, y se hace todo el tiempo que se pueda.

Por eso las madres pedimos que en estas unidades haya 24 horas de acceso sin limitaciones y que se dispongan de mobiliario adecuado para que podamos descansar y mantener el canguro de nuestros hijos, así como que se nos permita que otros familiares puedan sustituirnos de vez en cuando.

Cuando están en tu pecho es más fácil que mamen en todo momento y que no tengan que recurrir a biberones.

Se puede amamantar y comprimir el pecho para asegurar más cantidad de leche o usar una suplementación con sonda a través de la comisura del labio, sin necesidad de meter un  biberón.

  • A veces es inevitable que se produzcan altas escalonadas, pero se pueden estudiar los casos, porque lo ideal es mantener unida a la pareja todo lo que se pueda. 

Haces de tripas corazón, pero no es justo.

Esto es más un problema de recursos que podría tener una solución muy fácil.

En algunos hospitales tienen salas o habitaciones para descanso de los padres y bebés que están de alta, y que facilitan que puedan ser amamantados ambos bebés sin necesidad de recurrir a soportar las consecuencias del alta escalonada.

Puedes preguntar en el hospital que vas a utilizar qué contemplan para estos casos o sino, buscar una forma de hacerlo. Algunas ideas.

  • Usar un fular para poder mantener al bebé de alta lo más tranquilo. 
  • Intercambiarse en el cuidado canguro para que cada bebé pueda disponer sus tomas. 

Con mis segundos gemelos sufrí de nuevo este tipo de alta y me llevaba al otro gemelo cuando iba a ver al que estaba en el hospital para poder ofrecerles el pecho a ambos.

Yo no llevaba fular, porque entonces, no los conocía. Pero me habría venido genial. 😉 

Fue un gran sacrificio que tuve que hacer, pero reduje el número de biberones que tuvieron que darles cuando estuvieron ingresados, primero uno, y luego el otro.

  • Cosas que puedes probar, además, como  es si pueden ofrecer esa leche a través de otro dispositivos que sea menos invasivos.
  • La otra opción es que puedas dejarle tu leche al bebé en casa con una persona que sepa dársela sin el biberón.
  • Si el tiempo del alta escalonada no va a ser mucho, podéis pedir que no os den el alta aún.

No es por capricho que quieras estar con tus dos bebés en todo momento, es una necesidad, especialmente, por el vínculo con cada uno de ellos.

  • Hay muchas otras formas de apoyar con la lactancia materna que no son dando biberones. Todas las tareas domésticas, el apoyo con otros hijos.

Con los segundos gemelos amamantados directamente al pecho y sin mediar apenas el biberón.

Mi marido reconoció que teníamos que haber hecho todo lo posible por haber amamantado a los primeros directamente, por la comodidad que fue darles el pecho de noche y descansar como lo hicimos, incluso con otros hijos mayores.

Era bastante agotador tener que levantarse, calentar la leche, administrar los biberones, cambiar a los bebés, limpiar los recipientes, y yo tener que además, insumir un extra en sacarme leche para las siguientes tomas.

No ve que eso nos ayudara mucho, pues ambos estábamos igual de cansados.

En cambio, con los segundos se dedicó a cubrir toda la logística de casa y al cuidado de los mayores, junto con mi madre.

Cosas que puedes hacer: 

  • Reunir a la familia que quiere ayudar con esas tareas antes de dar a luz y preguntar por quién querría ayudar en casa y cómo.
  • Selecciona a los ideales para cubrir tus necesidades en casa, y mantenerte cuidada mientras amamantas. 

Aunque a la gente le pueda parecer que hay otros momentos para vincularte con el bebé, son justos los momentos de las tetadas los que favorecen el vínculo y permiten reconocer mejor las necesidades de cada bebé. ¡Porque son por lo menos 15 tetadas al día cada bebé!

Durante la  lactancia materna ocurren muchas otras cosas más que ofrecer leche materna.

Estás ofreciendo especialmente Calor, Amor, Protección, Comunicación.

¿Te gustaría poder estar en disposición de poder solventar situaciones como estas cuando llegue el momento? ¿Quieres estar acompañada en el proceso para saber cada vez qué es lo que hay que hacer? 

Pues tengo lo que necesitas. Si quieres hacerte con una plaza en la Formación de Lactancia Materna para madres de gemelos, te espero.

 

Prepara tu lactancia

 

 

 

 

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