El Sol y los niños: sacarle partido sin riesgos

Ya estamos en verano. Ha tardado en llegar, pero ya está aquí con su calorcito. ¿Ya has pensado qué vas a hacer con el sol  y los niños este año?

Pues de momento protegerlos de sus excesos.

Mi madre siempre me dice que tomo poco el Sol, y que un poquito de colorcito y sus rayos en mi piel no me vendrían mal. Siempre he discutido mucho con ella por este particular porque me niego a exponerme al sol de forma innecesaria y la verdad, no aguanto más de dos minutos tumbada o de pie, de forma estática.

Aunque me encantan los días de sol  no puedo remediar tenerle mucho respeto, aunque este año reconozco que nos la ha jugado aún respetándole.

sol y niños

El Sol y los niños

A mis niños no les importa estar bajo el sol, como a cualquier niñ@. Están entretenidos en sus cosas del verano, bañándose en la piscina, jugando al fútbol o  montando en bicicleta. Les encanta jugar al aire libre. Es lo que tiene que hacer un niñ@ en verano. Lástima que no tengamos oportunidad de disfrutar tanto de ese aire libre.

Ellos no entiende del futuro, de los melanomas, del fotoenvejecimiento, de las insolaciones y deshidrataciones, de los golpes de calor. Por eso somos nosotros los que tenemos que inculcarles el respeto por el sol y enseñarles a autogestionar su exposición de forma adecuada, para que en el futuro sean unos padres responsables y rebosantes de salud.

El Centro de nuestra vida

El Sol es nuestro Astro Rey, el centro de nuestra vida. Nuestro planeta es especial gracias a su adecuada disposición en el Sistema Solar es que tenemos un planeta tan especial.Estamos en lo que llaman zona de habitabilidad, ni muy lejos ni muy cerca, y protegidos de una atmósfera única que nos proporciona una amplia biodiversidad y protección. Gracias a ello tenemos agua, otro de las claves de la vida. Hay que ver qué bien me vienen los repasos de Ciencias que me doy con mis hijos últimamente.

Del Sol nos llegan  ondas radiantes electromagnéticas que contienen ultravioletas, luz visible (colores), infrarrojos, ionizantes, radiofrecuencias y microondas. No nos llega toda, afortunadamente, porque tenemos una atmósfera que nos protege, quizás os suene el agujero de la capa de ozono. Sí esa capa es una de las que nos protege de esas ondas que podrían ser mortales si las recibieros en su totalidad. Digamos que sólo estamos preparados para recibir dos tercios de toda esa energía.

El Sol es muy bueno para nuestra Salud y Bienestar, pero hay que ser prudentes a la hora de tomarlo y tener ciertas precauciones, sobre todo si hablamos de niñ@s.

Ventajas del Sol

Hay una ciencia que estudia la relación que tiene el Sol con los seres vivos que se llama Fotobiología. Por ella sabemos de la gran importancia de los rayos solares en los seres vivos, ya

Precisamos Sol para muchas cosas: desde la síntesis de gran parte de la vitamina D, responsable de la fijación del calcio y el fósforo en nuestros huesos hasta para recargarnos de energía y positividad. El Sol es alegría. El Sol ha sido incluso venerado como Dios.

Los rayos que nos interesan de toda estas ondas que nos llegan son sobretodo los ultravioletas, que tienen una alta energía de los que se diferencian  UVA, UVB y UVC. Estas radiaciones son absorbidas por diferentes moléculas de la piel que provocan una respuesta fotobiológica en nuestro cuerpo.

Entre sus ventajas más conocidas, la ya mencionada relativa a la ayuda a la fijación del calcio y el fósforo, pero también interviene en el equilibrio de otros minerales y es una fuente de energía y nutrientes, ya que en ella se almacena grasa y se liberan ácidos grasos.

La vitamina D por ejemplo precisa de Sol para sintetizarse. Una parte de la Vitamina D se forma  gracias a sus radiaciones. Esto se lleva a cabo a partir del colesterol, del que se forma la vitamina D  o colocalciferol (D3). Y es así porque de los alimentos realmente procede muy poca vitamina D, por eso vemos tantos enriquecidos con esta vitamina.

Así que como véis sí es importante que por lo menos un ratito nos dejemos bañar por el sol. Al final mi madre va a tener razón.Se recomienda que el Sol no falte en nuestra vida diaria aunque sólo sea con una exposición de unos cinco a quince minutos.

Sólamente esta medida sería suficiente para poder adquirir esa vitamina D (D3), incluso sin necesidad de protección solar y a horas adecuadas.

Pero el Sol tiene más ventajas en otros sistemas orgánicos, aparte de las mencionadas para el componente óseo de nuestro cuerpo.

  • El conjunto de músculos mejora su tonicidad con el sol.
  • Es estimulante, reduce la tensión arterial
  • Optimiza el metabolismo y el drenaje de los tejidos
  • Reduce los niveles de colesterol
  • Incrementa a respuesta inmunitaria frente a virus y bacterias.
  • Tiene un potente efecto protector frente a diferentes tumores.
  • Mejora los ciclos de sueño, estimulando mayor cantidad de  melatonina, favoreciendo el descanso.
  • También se produce más serotonina. En general el verano aleja las depresiones.
  • Eleva niveles de testosterona y mejora la actividad sexual.
  • El sol mejora las afecciones cutáneas como el acné, pero solo si no es estival, esto es, si no lo han provocado las cremas solares.
  • También las personas con psoriasis mejoran con el sol.

Si se toma respeto al sol y se vigilan los tiempos de exposición, la intensidad de la radiación y otros parámetros tenemos un excelente aliado.

Riesgos de una exposición inadecuada al Sol

Y no todo iba a ser bueno del Sol. Ahora que ya rondo los cuarenta, veo que el Sol me ha dejado algún regalito indeseable.  No creo que sea porque lo tome ahora mucho, pero sí lo tomé, como mis niños cuando era pequeña.

Los efectos de las radiaciones solares son acumulativos y los daños de los mismos sobre la piel se producen en gran parte de los primeros años de vida. Es entonces cuando nos exponemos más, y al mismo tiempo,  más sensibles  somos.

Las reacciones típicas del cuerpo a la exposición incorrecta del Sol son el eritema o enrojecimiento de la piel y las quemaduras solares y con más frecuencia la dermatosis por fotosensibilización, reacciones alérgicas al Sol por motivos variados. A la larga, la exposición desmesurada al Sol provoca fotoenvejecimiento y fotocarcinogénesis.

El 90% del envejecimiento de la piel es consecuencia de las radiaciones solares y se denomina fotoenvejecimiento. Este disminuye las funciones protectoras e immunológicas de la piel, hace que se deshidrate y pierda elasticidad con el tiempo, y cumple un rol clave en el origen del cáncer de piel.

Aunque nuestra piel tiene su propia herramienta de defensa frente a las agresiones del exterior, y por supuesto también de la de los rayos del sol, tiene un límite. Las diferentes capas de la piel conforman una parte de esa defensa y se puede deteriorar con el paso de tiempo por efecto de factores externos e internos.

  • El manto hidrolipídico, compuesto de agua, grasa y células muertas, protege ligeramente al ofrecer un pequeño filtro de los UVB.
  • La capa córnea de la piel es un reflectante de los rayos solares.
  • La barrera melánica es el filtro más potente de todos, ya que absorbe y refleja más del 90% de los rayos solares que han penetrado la capa córnea. Su efectividad depende del tipo de piel (fototipo)
  • El cabello también nos protege de los rayos solares.

10 recomendaciones finales para nuestros hij@s

Los padres debemos dar ejemplo y, de forma divertida, explicar a los niñ@s por qué es importante que les echemos crema, que la extendamos bien, que lo repitamos tantas veces de forma cansina a lo largo del día. Tienen que entender por qué somos tan pesados con el gorrito, la camiseta y la sombrita, haciendo lo propio nosotros mismos y reforzando el aprendizaje de estas medidas de seguridad.

Antes de que exponer a tu hij@ al Sol piensa dónde y cómo vas a hacerlo:

  1. No es lo mismo tomar el Sol en la montaña, en el mar o en la ciudad. La cantidad de Sol que recibimos depende de la altura y de los factores que intensifican la acción de los rayos, como superficies reflectantes como el agua, la arena del mar o la nieve.
  2. No es igual tomar el sol a las nueve de la mañana que a las cuatro de la tarde. Las mejores horas son las iniciales del día y las más tardías. Entre las doce y las cinco horas está todo el peligro.
  3. No se puede equiparar tomar el Sol en Punta Cana o Río de Janeiro que en Valencia. La situación geográfica donde nos ubicamos hace que la calidad y cantidad del sol que recibimos varíe.
  4. Si tienes bebés  de menor de seis meses, las asociaciones de pediatría recomiendan que se evite la exposición solar de los mismos y que no se les aplique protectores solares por el riesgo de reacción alérgica. En este caso es mejor llevar al bebé vestidito con ropas ligeras y holgueras y que se les ponga a la sombra.
  5. Cuidado con las sombrillas en el mar, porque parece que nos protegemos, pero en realidad la arena refleja el 30% de los rayos del sol. Busca opciones como sombrillas o parasoles con filtros, sobre todo UVB, que son los más dañimos, seguidos de los UBC.
  6. Si tienes nenes mayores de 6 meses, utilizar un protector de entre 15 y +50 resistente al agua. El índice dependerá de dónde le vas a exponer, a qué hora y el tipo de piel de tu bebé, por lo general sensible. Lo deberás aplicar antes de la exposición solar, por lo menos 30 minutos antes y a la sombra. Extiende la crema con alegría, en cantidad suficiente para poder cubrir todo el cuerpo y evitar así quemaduras aisladas. Repasa la aplicación cada dos horas. No dejes nunca la crema al Sol.
  7. Aparte de las cremas de Sol, se han puesto muy de moda también las ropas especiales con protección, que son un gran aliado para los que son intolerantes al Sol.
  8. Recuerda aplicar tras la exposición al Sol un calmante para la piel. Hay muchos en el mercado. Son los famosos AfterSun.
  9. Usa gorritos de ala ancha y gafitas de sol especiales para evitar el daño ocular.
  10. Dales de beber frecuentemente y lleva con ellos una buena nutrición, que siempre ayuda.

Si sigues estas recomendaciones podrás disminuir con facilidad el riesgo de padecer cáncer de piel de tu hij@ cerca de un 78% y te lo agradecerá en el futuro.

Aún así, puede que alguna vez el sol te de un revolcón o te fallen las medidas. Si tus bebés se han quemado demasiado y están molestos, los caseros y antiguos paños de agua con vinagre calman la piel y el Aloe Vera es mano de Santo. Ten precaución de posponer en este caso la exposición durante un tiempo. Es normal que la piel se pele enseguida y se quede como en carne viva. Sigue hidratándola frecuentemente para que se regenere y protección máxima para las siguientes exposiciones.

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