Esa indecencia de tener hijos

Aumentan los padres y madres que no pueden llegar a fin de mes y tienen que recurrir a la ayuda de terceros para sacar adelante a sus hij@s.

Algunos deben pensar que es una indecencia tener hijos en una situación de precariedad económica, a juzgar por las declaraciones que se hacen sin pudor.

Se cuentan a montones las familias que en España están sufriendo el duro revés de esta crisis y la situación en la que nos tienen estos chorizos de guante blanco que se hacen llamar gobernantes.

Da igual si tienen un hij@, dos o cinco.

Todo ese sufrimiento está minando la moral de los padres, que hacen verdaderas virguerías para subsistir.

A pesar de esta realidad tan obvia y dramática que todos conocemos me sorprende que algun@s se atrevan a ironizar sobre las decisiones que como adultos responsables un día tomamos al decidir tener hij@s y que ahora sin querer nos pasan factura.

¿Se pueden imaginar las consecuencias de una gran caída de la natalidad?

¿Dejamos de tener hijos por la crisis?

¿Es de verdad una indecencia tener hijos cuando las cosas van tan mal económicamente?

Es cierto que con la situación actual que vivimos algunos padres se tienen que posponer su decisión.

Igualmente  hay otros que, no tomando medidas de ningún tipo, ni deseando ser padres, se topan con embarazos no deseados.

Los más valientes seguirán adelante aguantando como se puede, siendo responsables de lo sucedido, mientras que el resto tomará una salida drástica. 

Parimos menos que hace unos años

Así lo han demostrado los datos sobre natalidad publicados en el mes de Junio, que arrojaba una reducción de un 13% el índice de nacimientos por motivo de la crisis.

El hecho es que somos conscientes de lo que está pasando y con mucho dolor posiblemente muchas mujeres se ven obligadas a retrasar su etapa fértil porque no saben si podrían satisfacer las necesidades económicas de un bebé.

Los datos constatan un aumento en la edad de las mujeres para ser madres y una reducción al mismo tiempo del número de hijos por cada una.

En uno de mis últimos post hablaba de las elecciones que se van sucediendo a lo largo de nuestra vida, en concreto sobre el momento de ser padres y crear una familia.

El tema monetario es desafortunadamente uno de los primeros aspectos que se estudian junto a otros de índole profesional. Más que nunca las decisiones pesan.

Pero ¿cómo ser coherente con la situación económica sin provocar efectos secundarios en las mujeres y en la población?

Cada año se retrasa más el tiempo de maternar, y esto trae consigo la necesidad futura de recurrir a métodos que nos permitan ser madres a pesar de la años.

Hoy ya se sabe que a mayor edad de la madre existe una mayor posibilidad de gestar de forma natural múltiples bebés, por lo que si además se recurre a las técnicas de reproducción asistida, el número de gemelos, mellizos o trillizos aumenta considerablemente.

Algunos se convierten en padres de dos o más hijos de una sola vez,  lo que sí que puede ser un problema económico para las familias.

Muchas mujeres retrasan su reloj biológico para poder crecer en su carrera antes de ser madres.

Algunas no se sienten aún maduras y otras deciden no tener descendencia porque no se ven como madres.

Todas ellas son decisiones muy personales, que cada mujer toma bajo sus circunstancias y de acuerdo a sus necesidades personales.

El que ahora también te tengas que pensar tener hij@s por la maldita crisis deprime a cualquiera.

Tienes lo que te mereces, ¿qué es esa indecencia de tener hijos?

De vez en cuando algún versado en historia de la vida se atreve a cuestionar todas las decisiones vitales de una familia y, de forma más precisa, por qué tuviste a tus hijos y/o si tienes o no derecho a quejarte de los problemas que te presenta el día a día.

esa indecencia de tener hijosHe escuchado ya varias veces este argumento en mi entorno.

Te quejas por cualquier cosa y ya te encuentras con el típico «pues no haber tenido hijos«, «a lo hecho pecho» o «te metiste en camisa de once varas«.

Amparados en el anonimato de las redes sociales -o no, que ya no da vergüenza decir barbaridades-  somos tan chulos como para soltar muchas de estas lindezas con ese sarcasmo que nos caracteriza y creer además que somos guays diciéndolo y que nadie va a tener en cuenta la gracieta de la semana.

Hace unos días leía en uno de estos tweets ciertas palabras sobre las familias con 4 o 5 hijos que se quejaban de no llegar a final de mes y que se podían haber pensado tenerlos y  me cabreó bastante la forma en la que se expresó.

Para empezar, mucho antes de la crisis ya éramos muchas las familias que teníamos hijos, luego no me parece de recibo que se justifique nuestra situación económica actual con nuestras decisiones pasadas cuanto contábamos con trabajo y un salario que aunque justo, nos permitía llegar a fin de mes.

Si los buscamos o no, el hecho es que asumimos nuestras elecciones, pero no quita que no nos podamos quejar.

Hay que tener poca vergüenza para decir que nos quejamos demasiado. 

 

2 comentarios en “Esa indecencia de tener hijos”

Deja un comentario

veinte − 18 =

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.
A %d blogueros les gusta esto: