Señales de hambre: ¿Cuándo es mejor momento para darles el pecho?

Seguramente que no es la primera vez que escucháis el dicho aquel ,  “El que no llora no mama”. Posiblemente su origen pueda estar en que pensamos que si el bebé no llora no le pone al pecho nadie. Como si el llorar fuera la única forma de dar señales de hambre.

Realmente llorar es lo último que hace un bebé cuando ya está cansado de mostrar señales de estar dispuesto a tomar pecho.

Ya lleva bastante tiempo diciéndote que estaría encantado de que abrieras el sujetador y le dieras la teta, pero no te has percatado, porque nadie te lo ha contado.

Hoy te desvelo unos trucos sencillos para saber identificar cuándo es el mejor momento para poder darles el pecho.

Son señales de hambre, o simplemente necesidad de que le pongas al pecho,  que poca gente conoce y que marca una diferencia en la forma en la que se vive la lactancia, y más con gemelos.

Lactancia a demanda sin restricciones

Antes de contarte sobre las señales de hambre que muestran los bebés o señales de predisposición al amamantamiento que puedes escuchar, es menester detenernos en definir qué es la lactancia materna a demanda.

Lo vamos a hacer porque el mito extendido de que cuando lloran los bebés es porque tienen hambre, viene en parte porque no acabamos de entender qué es la lactancia a demanda.

La lactancia a demanda es amamantar sin límites de horarios, sin mirar un reloj. Ni para ver cada cuánto toma, ni cuánto toma.

A veces se añaden coletillas del tipo “cuando el bebé quiera…pero que no pasen más de 3 horas”,  o también se puede escuchar o leer en algunos informes, que hay que procurar una pausa nocturna hasta conseguir llegar a 6 horas.

Es lo que me pusieron a mí nada más salir del hospital con mis primeros gemelos.

La lactancia a demanda es así, cuando los bebés te lo digan, sin restringir nada ni poner un límite.

Sin restricciones de ningún tipo.

Todo lo demás, y que indique un pero…o añada una coletilla no es lactancia a demanda. 

El bebé sabe

Porque vemos que el bebé es pequeño creemos que no es capaz de gestionar de forma segura y suficiente lo que tiene que comer y que debemos marcarle un horario para asegurarnos que coma suficiente y suba bien de peso. 

Es cierto que nuestros gemelos nacen más pequeños, pero la mayoría tiene un peso completamente normal para ser gemelo.

Aún así esto especialmente nos preocupa.

Queremos saber exactamente cuándo hay que darle de comer y cuánto está comiendo para poder quedarnos tranquilas.

Te entiendo, 😉 porque a mí me pasó igual, y por eso acabé con los primeros haciendo una lactancia diferida.

Estado tranquilo de las señales de hambre en gemelas.
Créditos de David desde Pixabay.

La lactancia es un mecanismo cuidadosamente diseñado para ofrecer garantías de supervivencia.

El bebé sabe que si está cerca del pecho 24 horas al día tiene acceso a todo lo que necesita.

Cuando le separas de ti llora para que le devuelvas al pecho, no porque tenga hambre, sino porque ha perdido contacto con su fuente de seguridad y la reclama porque así puede mamar cuando lo necesite, y calmarse cuando precise.

Si tus gemelos son:

  1. bebés a término, esto es más de 37 semanas
  2. tienen un peso adecuado para ser gemelos,  alrededor de unos 2.500 gramos,
  3. maman de una forma eficaz,
  4. están sanos,
  5. y han recuperado su peso de nacimiento y van creciendo regularmente…

…entonces saben perfectamente cuándo y cuanto tienen que mamar. 

Lo ideal es que sean ellos los que establezcan la demanda, y produzcan de acuerdo a su apetito, así producirán la leche que necesitan.

Hay que considerar que nuestros bebés nacen en partos hospitalarios donde las rutinas pueden alterar la normal evolución de una lactancia y la capacidad de una succión eficaz.

Esto significa que sabiendo qué es lactancia a demanda, asegures que las tomas en los primeros días son frecuentes, un mínimo de entre 8 o 12 veces por bebé y que hace sus cacas y sus pises como se espera.

Ya sé que es un poco contra lo que estoy diciendo, y es una especie de limitación, es como un seguro que tienes por si algo no sale bien.

Para confiar en la demanda de cada bebé hay que dejarles que puedan tener libre disposición al pecho, lo que para una madre de un sólo hijo está muy bien porque sólo tiene un bebé con el que puede estar en contacto piel con piel de una forma cómoda con el porteo.

Para una madre de gemelos puede ser más complicado, así que  una alternativa estupenda es dejarles cerca para poder reconocer las señales que te indican que está preparado para mamar.

También te aseguro que con tu pareja al lado, o alguien que te ayude, podrías hacerlo igual que una madre con un niño o niña solamente, incluso con el contacto piel con piel compartido.

En estos casos cuando el bebé se suelta del pecho de forma espontánea, es cuando da por finalizada la toma.

Aquí es donde tu optas por volver a colocarle de nuevo en el pecho una vez le dedicas unos minutos para expulsar los gases, y una mamá con un sólo bebé le cambia de pecho.

Señales que te indican que quieren mamar

A lo largo del día los bebés pasan por estados de consciencia en los que están más predispuestos para mamar tranquilos.

  • El bebé puede estar dormido profundamente. En estos momentos el bebé no muestra interés alguno en tomar el pecho y por mucho que lo intentes, no lo vas a conseguir.
  • Antes de despertarse por completo y pasar a un estado de vigilia, empieza a desperezarse y a emitir pequeños gruñidos y a mover los ojitos como queriendo despertar. Yo lo llamo estar entre Pinto y Valdemoro. En este momento los niños sanos, a término y con ese peso que os he comentado, es fácil que se animen a mamar cuando están cerca de la mamá.
  • Cuando despiertan por completo se muestran habitualmente tranquilos. En estos momentos  respiran de una forma regular y emiten señales sutiles. Sacan la lengua, hacia fuera,  por ejemplo. Si son muy bebés, se meten la mano en la boca y la chupetean. Hasta las 6 u 8 semanas se puede usar como una señal de deseo de mamar.
  • Cuando se activan ya ante la falta de respuesta para ponerles al pecho, se mueven con más intensidad. Aparece el reflejo de búsqueda para acomodarse en una posición para mamar, sus piernas y brazos se agitan cada vez más. Su respiración se agita y se ponen ya nerviosos, lloriquean a ratos, y van cabeceando contra el pecho o el brazo.
  • Y ya por último, cuando no ha conseguido que les pongas al pecho en los dos estados anteriores, se ponen a llorar desesperadamente y a mover la cabeza a los lados como no sabiendo dónde ir. 

Cuando un bebé llega a mamar llorando desconsoladamente hay que tranquilizarlo antes y pasarle a un estado previo para poder permitirle coger el pecho tranquilo.

Si el bebé ha pasado un periodo de sueño especialmente largo, puede pasar de estado a estado muy rápidamente, así que cuando antes le pongas al pecho, más tranquilas las tomas.

En este vídeo puedes ver cuál es el proceso completo y así lo sepas identificar.

Alertas

  • Si tus gemelos no tienen disposición de despertarse y mamar,
  • si estás en los primeros días o semanas de lactancia, y no están haciendo de 8 a 12 tomas cada uno
  • Si no mojan pañales o lo hacen con pis oscuro y no hacen pocas cacas (menos de 2),

Hay que obligar una lactancia a semi – demanda, esto es, garantizar que están tomando la leche que necesitan.

Cita para valorar lactancia
Pide una cita con tu consultora de lactancia para valorar qué puede estar pasando y valorar qué está pasando.

1 comentario en “Señales de hambre: ¿Cuándo es mejor momento para darles el pecho?”

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