¿Cómo es la recuperación posparto después de un embarazo gemelar?

No es la primera vez que una madre me dice que no parece que haya tenido dos parejas de gemelos, por mi delgadez y las formas de mi cuerpo. No quiero engañar a nadie. Mi recuperación posparto  no ha sido tan maravillosa como parece, y aunque es cierto que estoy muy orgullosa de mi aspecto externo y me encanta que me digan que parece que tengo 35 en lugar de 42, como se dice por ahí, “la procesión va por dentro” y hay muchas cosas que no se ven por fuera, o no quedan tan a la vista y que me preocupan tanto como al resto de mamás de gemelos y mellizos.

recuperación posparto gemelar

A mí también me horroriza tener un vientre de embarazada de 3 meses, a pesar de haber pasado más de 9 años desde mi último parto, y me lastima la imagen frente al espejo de un vientre arrugado, todo pellejo, que necesitaría pasar por un buen cirujano porque a golpe de ejercicio no me lo quito de encima ni aún con el mejor de los entrenamientos y, porque tampoco el gimnasio va a reconstruir lo que un día fue un ombligo.

Me da miedo que por la hendidura de mis rectos abdominales separados se me escape un trozo de intestino y me hernie, me duele la espalda y  me sigue pesando el vientre cuando me pongo de lado.

En  general llevo mucho tiempo que a cuatro patas no me quiero ver ni en puntura y esto tampoco ayuda a mi vida sexual.

Por lo demás tanto mi peso como mi figura parecen de una chica joven, pero de nada me sirve si por dentro estoy sufriendo en silencio, porque hace tiempo que desistí pasar de nuevo por un quirófano sólo para cerrar mis músculos.

Si no me arreglan todo el traje, no me hago nada, porque tengo cuatro hijos en casa que cuidar.

Me consuelo con la idea de que son heridas de guerra, y que tengo mi mejor victoria con unos hijos preciosos, pero no puedo evitar sentirme triste cuando los amigos de mis niños les preguntan  por qué su mamá tiene la tripa así cuando llega el verano y vamos a nadar a la piscina.

Ellos, que son un cielo, siempre defienden su nido a su manera, y yo no dejo de preguntarme si podría haber hecho algo para arreglar la situación, si existen otras alternativas para un vientre desastrado que no quiere recurrir a  un bisturí en su piel nunca jamás.

Los cambios físicos del embarazo y  posparto de gemelos

La recuperación posparto después de haber tenido gemelos no difiere mucho de cualquier otra recuperación posparto normal. Sólo que quizás le quitas importancia durante un tiempo porque estás demasiado preocupada en la lactancia maternael tiempo que tienes que dedicar a dos bebés.

El cuerpo necesita más tiempo para volver a ser el que era, y a pesar de todo, nunca será lo mismo. Es lo que tienes cuando decides ser madre. Asumes que tu vida entera cambiará, y eso incluye tu propio cuerpo.

La llegada de gemelos te afecta de forma brutal a nivel físico. Durante estos meses soportas casi el doble de esfuerzo para tener dos bebés saludables.

Después de dar a luz te enfrentas a un periodo delicado de adaptaciones y reajustes que llamamos puerperio. Muchas cosas han cambiado, entre otras tus prioridades. Ellos son lo más importante, y te quedas en un segundo plano, tu misma te dejas ahí, en ese puesto, y te dejas llevar.

A veces te olvidas más tiempo del que pensabas, insisto. No es dejadez.

El embarazo de gemelos afecta a las estructuras internas con intensidad. Sigue siendo algo normal y fisiológico, pero que hay que vigilar de cerca que no se complique.

A los tres meses de gestación ya observas que tu tripa es mucho más voluminosa que la de cualquier otra madre con un sólo bebé, lo cual te llena de alegría porque te hace sentir especial y muy orgullosa. No sabes lo que se te viene encima cuando tus bebés estén fuera.

A partir de entonces la velocidad de crecimiento de tu  vientre es simplemente  espectacular.

A los cinco meses parece que casi estás para dar a luz, y todo el mundo te pregunta cuando sale de cuentas y tu te partes de la risa porque no tienen ni idea de lo que queda todavía. Aún les queda pasar ahí dentro unas semanas que, según la estación del año, se pueden hacer eternas.

Los  bebés siguen creciendo, más los vale, y tu te sientes ahogada por la falta de aire, un poco molesta de tanto ácido en la boca y un poco con sueño porque no pegas ojo con tanta juerga nocturna. No puedes soportar el peso y piensas en colocarte una carretilla debajo de tu tripa.

Cuando estaba embarazada, por lo menos de los primeros gemelos,  no hacía otra cosa que acariciar mi tripa y echarme crema por miedo a las estrías.

No me compré una crema especial, simplemente me echaba una crema hidratante y me dedicaba a pasar el tiempo masajeando mi tripa y sintiendo a mis reyecitos.

Con el segundo embarazo me volví más vaga con la crema, aunque lo de darme masajes en la tripa lo seguía haciendo, y tenía algunos personajes más que les encantaba hacer lo mismo. Adoraban a sus hermanos.

Las estrías en el abdomen ya habían aparecido en el primero de los embarazos, a pesar de echarme crema como una loca, pero con los segundos las estrías se hicieron más anchas, y la tripa parecía más grande y brillante que con los primeros gemelos.

Cada bebé puede pesar de promedio unos 2.500 gramos. Sólo mis segundos gemelos pesaron una media de 3 kilos.

Perdí mi ombligo en el camino y no lo he encontrado todavía. No hay apenas rastro de él. Más que las estrías, lo que me preocupa es que aun no encuentro el ombligo.

El volumen de sangre circulante durante el embarazo de gemelos es mucho mayor del que puede tener una madre en un embarazo de un sólo bebé y el peso de los bebés aumenta las dificultades en el retorno venoso.

Muchas mujeres tienen problemas de retención de líquidos, yo tuve mucha suerte y no tuve problemas de drenaje.  Mi cara parecía un pan, y nunca creí que pudiera llegar a pesar tanto.

Sólo con los segundos gemelos subí más de 20 kilos. Quien me conoce de hace mucho sabrá que siempre he sido delgada, mi peso antes de quedarme embarazada difícilmente pasaba de los 51 kilos.

Todos estos kilos tienen una finalidad, se acumulan en los pechos, las caderas,  y los glúteos para hacer una reserva con la que abordar el gasto metabólico de la crianza de gemelos.

No sólo se trata de darles el pecho, sino de atenderles las 24 horas del día con sólo dos manos. A mí no me importaba, porque como siempre me ha faltado chicha, verme con un poquito más me divertía, pero entiendo que pueda ser un problema cuando la madre parte de un índice de masa corporal más alto.

Hablamos de una recuperación posparto gemelar de las formas, del exterior, pero también de cada órgano interno del cuerpo que se ha modificado para albergar la vida de dos bebés.

Muchos de los órganos internos tienen que volver a su situación anterior al embarazo. Esto incluye el útero, pero también a otros órganos como la vejiga, la musculatura pélvica y abdominal, o los patrones cardiovasculares y respiratorios.

  • El útero regresa poco a poco al tamaño previo. Iremos poco a poco palpando el nido femenino cada vez más bajo hasta dejar de ser palpable a través de la pared abdominal hacia el final de la segunda semana posparto.
  • Los loquios, que son los secreciones derivadas del parto y el alumbramiento para limpiar el útero  van cambiando de aspecto. Pasan de ser rojos, a serosos y por último blancos. Alrededor de la quinta semana ya no se observa ninguna secreción.
  • Durante este tiempo la madre recupera el tono vesical y vuelve a regular su ritmo intestinal.
  • El exceso de volumen sanguíneo de la madre se va reduciendo y disminuye el gasto cardíaco y la frecuencia del latido, para  regresan a valores normales en las dos semanas siguientes. Junto a ello el hematocrito se recupera  a valores iniciales sobre las 4 o 5 semanas y  la recuperación de la función respiratoria normal regresan entre la 6 y la 8 semana posparto.
  • De forma más visible el peso de la madre, una de las cuestiones de la recuperación posparto gemelar que más preocupan, va disminuyendo también. Sólo después del parto puedes perder casi 10 kilos que formaban parte de los bebés, de las placentas, y el líquido amniótico. Es posible que también haya perdido mucho líquido acumulado a lo largo del embarazo. Cuando te vuelvas a ver las piernas no te asustes, porque te las verás como palillos.
  • Sobre los seis meses es posible que recuperes tu peso previo al embarazo, y que lo hayas perdido a un ritmo regular.  No es bueno perder mucho peso de forma rápida, lo normal es una pérdida entre medio y un kilo por mes. Algunas madres observan que les han quedado algunos kilos extras de los que les cuesta más deshacerse. A mi me quedó uno, pero a otras les quedan más.
  • En la recuperación posparto gemelar es importante tener en cuenta los efectos que haya podido tener un régimen de reposo absoluto, que haya provocado un deterioro de la musculatura de la madre y su tono. Los miembros inferiores pueden estar aún edematosos por la retención de líquidos del embarazo. Las articulaciones regresan a su estado normal previo al embarazo al menos unas 6 u 8 semanas después de dar a luz, y en ese tiempo se recupera la tonicidad. La hiperdistensión provocada por tener más de un bebé en el útero y los desgarros musculares pueden dificultar la total recuperación posparto gemelar.
  • Los problemas de suelo pélvico y la excesiva cantidad de abdomen que se queda se convierten en dos de los caballos de batalla en la recuperación posparto gemelar, que habitualmente requiere más de seis meses. Si te quedas de brazos cruzada, algo normal teniendo en cuenta que no te queda tiempo para nada más que para amamantar y cambiar pañales, la sensación de haberte quedado como un asco puede ser recurrente. Puede que ahora no notes los problemas, pero sí años más tarde.

Dejo en último lugar al pecho. Una de las partes de tu cuerpo que más se ven afectadas tras el parto.

Durante el embarazo y la lactancia materna el pecho sufre sus cambios más significativos y adquieren su funcionalidad plena. Se preparan para alimentar a dos bebés con tu leche, aunque luego tu decidas hacer todo lo contrario, son cosas que suceden porque va con el embarazo.

Los pechos aumentan en turgencia, volumen y peso. En su interior hay una revolución, un montón de estructuras importantes que sintetizarán y transportarán la mejor leche para tus bebés. Sólo el pecho puede alcanzar un peso de unos 800 gramos.

En su crecimiento es lógico que surjan estrías y que se vaya descolgando un poco por el peso que tiene, pero a pesar de todo lo que te puedan contar, amamantar no estropea el pecho y después del destete el pecho se recupera bastante bien, aunque todo lleva su tiempo. Escribí algo al respecto aquí.

Alrededor de las caderas y en los glúteos se fija una cantidad de grasa que modela la figura y te convierte en una verdadera Venus. Toda esa grasa tiene un función importante.

Durante el periodo de lactancia el cuerpo las utiliza como reservas para poder atender el metabolismo de la lactancia materna. Esta grasas se acumulan en los adipocitos, que lejos de aumentar en número durante el embarazo, lo que hacen es aumentar su capacidad de almacenamiento.

Cuando se amamanta a dos bebés al mismo tiempo se necesitan más energía para fabricar entre 1.800 ml y 2.000 ml de leche diarios, dependiendo de la frecuencia con la que tomen los bebés.

El cuerpo moviliza cerca de 900 calorías por cada litro de leche que se produce, por lo que durante la lactancia exclusiva de gemelos necesitarás unas 1.800 calorías diarias como mínimo, de las que una tercera parte de las mismas van a provenir de esas zonas que tanto preocupan y que constituyen tus reservas.  El resto de la energía que necesitarás va a depender de la dieta que lleves.

Aún así es posible que no se empiece a notar la pérdida de peso hasta después de los seis meses, principalmente porque el pecho trabaja con mucha eficiencia y realmente el coste energético de la síntesis de leche no es tan grande como parece y suele haber reservas suficientes y sustitución adecuada de nutrientes importantes en la dieta de la madre.

La pérdida habitual de peso en los primeros meses suele ser de una media de entre medio kilo a un kilo por mes. La pérdida de peso mayor de peso se produce entre los 3 y los seis meses de lactancia materna.

Además tienes que tener en cuenta que dos bebés y el trabajo con ellos va a ser el doble, por lo que toda esa energía que está acumulada en zonas tan críticas de la figura acabarán por movilizarse durante los cuidados que se dan a los bebés, no sólo durante la lactancia materna. No es equiparable al ejercicio físico que podríamos hacer cuando salimos a correr o a nadar, pero algo es.

¿Qué hacemos para mejorar la recuperación posparto?

El aspecto del abdomen tras el parto  es quizás la parte del cuerpo que más inquieta a las madres de gemelos y más múltiples.

Durante el embarazo los rectos abdominales se abren para poder acomodar a los bebés en el útero y dejar espacio suficiente para el crecimiento. Después del parto estos músculos deben volver a su punto inicial y cerrarse, propiciando la recuperación de la figura posparto de la madre.

Si esto no sucede el aspecto que nos queda es de un abdomen voluminoso, además de otros síntomas derivados como el dolor de espalda, la incontinencia urinaria o ciertas alteraciones digestivas.

Yo lo que  observé durante mucho tiempo es que cuando me levantaba o me tumbaba en la cama del centro del abdomen se elevaba como una cresta de tejido o se me hundía como una gran fosa en la que podía entrar fácilmente el canto de la mano.

La sensación que produce esa visión es cuanto menos preocupante, porque se trata de un hueco que queda por el que es posible que se pueda herniar parte del intestino.  Esta situación es conocida como diástasis de los rectos abdominales.

Esta situación me llevó a buscar alguna solución. Obviamente la primera pasó por intentar hacer ejercicio físico y ver si aquello bajaba, pero como tenía dolores de espalda e iba al fisioterapeuta, me dijo que lejos de ayudarme, los abdominales que hacía incluso podían dificultar la recuperación.

Mi médico me derivó al cirujano con la esperanza de que me diera otra solución, y fue muy atento al derivarme a un cirujano más especializado, que me dijo que me tendría que cerrar los músculos cosiéndolos y ya, porque lo demás, es decir, el resto de piel que me sobraba, eso era una cuestión de orden estético y que la Seguridad Social no cubría.

El cirujano que me vio la primera vez quedó decepcionado con la respuesta de su colega, porque ni se dignó a firmar con su nombre y número de colegiado, y le parecía deplorable tan poca humanidad. Ni insistí y me quedé igual que estaba. A este tipo de intervención quirúrgica le llaman Abdominoplastia.

Entonces un día llegó mi compañera Marina Fernández, que es matrona, y me comentó que en ocasiones los rectos abdominales no se cierran y dan problemas en otros embarazos, en los partos y por supuesto en el posparto.

Todo lo que me explicó me convenció. Mi vientre pendular, que me había diagnosticado por foto otra comadrona que quiero mucho, Inma Marcos, se debía a este problema, y muy posiblemente mi primera cesárea con los primeros gemelos era fruto de esta diástasis excesiva.

Marina me midió y me dijo que existe un tratamiento específico para esta situación que combinaba el uso de una faja especial a medida y una tabla de ejercicios que en 18 semanas podía resolver la mayor parte de la diástasis.

Ella os puede hacer un seguimiento si os ponéis en contacto con ella. También Rafael Vicetto puede veros en su clínica.

Yo he podido realizar algunas semanas de este tratamiento hasta que lo dejé porque mi actividad profesional me impedía llevar el plan, pero he notado bastante mejoría incluso 8 años después del parto de los segundos gemelos, y por lo menos la sensación de que el vientre se te cae de lado y los dolores de espalda han disminuido, pero imaginad si lo hubiera hecho las 18 semanas.

Creo que a fecha de hoy y puesto que es un tema que lleva de cabeza a muchas madres, es una de las mejores soluciones y lo que es más importante, sin pasar por el quirófano.

Se puede empezar inmediatamente después de dar a luz y como durante un tiempo no podrás hacer otros ejercicios físicos, quizás esto te evite seguir llevando una tripa de embarazada de cinco meses.

El ejercicio físico para la recuperación posparto gemelar es otra de las alternativas más conocidas. El ejercicio moderado es beneficioso para la salud de la madre, además de ser seguro y totalmente compatible con la lactancia materna.

Mejora la condición física y favorece la pronta vuelta a la normalidad. Practicar ejercicio permite que la madre pueda perder peso más rápido que si practica una vida sedentaria.

Se recomienda por lo menos practicar entre 20 a 30 minutos de ejercicio moderado por lo menos 5 días a la semana, ya que mejora las funciones cardiovascular, metabólica, nutricional y mental de la madre.

Podrás iniciarlo tan pronto el médico te lo indique y no hace falta que sea intenso. Quizás el mayor inconveniente que encuentres sea la falta de tiempo, más que las ganas, pero con un poco de imaginación seguro que encuentras la forma de practicar con los bebés e incluso hacerlo en pareja.

Yo personalmente sólo me he dedicado a caminar a buen ritmo siempre, por lo menos 40 minutos.

Hay disciplinas que permiten que disfrutes del ejercicio en compañía de tus bebés, como por ejemplo varias de las que te ofrezca mi amiga Lorena Gutierrez de FisioBym.

Lorena tiene varios cursos tanto grabados como on line en los que puedes practicar al mismo tiempo con tu bebé y ejercitar tu suelo pélvico o hacer gimnasia hipopresiva. Te dejo un vídeo para que la conozcas.

Acerca de la dieta se puede comentar que en las primeras semanas, y por lo menos hasta que la lactancia materna no esté establecida del todo, no es recomendable hacer una dieta pobre en calorías.

Lo que estás tratando de conseguir es obtener una buena cantidad de leche, y si reduces la ingesta de calorías podrías poner en peligro la alimentación de tus hijos.

Aunque no está demostrado científicamente, parece que dietas hipocalóricas por debajo de los 1500 calorías/día podrían reducir los niveles de prolactina y por lo tanto afectar al volumen de leche. Tu dieta debe tener por lo menos 1800 calorías/día, estar adecuadamente balanceada y contener alimentos ricos en calcio, zinc, magnesio, vitamina B6 y ácido fólico.

Si quieres hacer una dieta en condiciones contacta con un buen nutricionista. Por su larga experiencia y sus buenos resultados yo te recomiendo a Fernando Díaz, de Dietética Avanzada.

Algunas madres recurren a la tecnología para la mejorar más rápido en su recuperación posparto gemelar.

Hay distintas alternativas que habitualmente suelen estar contraindicadas con la lactancia materna. En algunos centros utilizan LPG, cavitación, mesoterapia o presoterapia para la recuperación posparto.

Muchas de ellas las puedes utilizar durante la lactancia materna. Quizás sólo la mesoterapia pueda ofrecer alguna contraindicación, pero siempre puedes consultar con los especialistas de e-lactancia.org

¿Qué nos cuentas de tu recuperación posparto? ¿Hiciste algo especial? ¿Quizás algo de lo que os he contado? ¿Fue efectivo?

¡¡¡Comparte tu experiencia!!!

8 comentarios en “¿Cómo es la recuperación posparto después de un embarazo gemelar?

  1. Gracias Gema, por que al leerte no solo entendi de lo que hablabas, sino que entendi lo que paso en mi cuerpo… no ha sido facil para mi ver como muchas mamás (de 1 bebe) de la oficina un par de meses despues del parto lucen estupendas y yo solo me siento cansada, con ojeras, con el cabello hecho un trapo, en pocas palabras COMO PERRITO DE RANCHO (todo flaco y desnutrido pero panzon a mas no poder)… y no, la verdad no es en absoluto alentador ver que tendras que seguir usando ropa de maternidad… y que por supuesto tus familiares que conocieron los modelitos al verte vestida con esos atuendos solo atinen en preguntar entre horrorizados y estupefactos ¿OTRA VEZ ESTAS EMBARAZADA? y muchas otras anecdotas que solo las mamás gemelares podremos experimentar… graciassssss Gema en verdad leerte fue como volver a vivir esos pequeños detalles que entre el cansancio, estrias y pañales se van quedando olvidados, y que definitivamente nos hace unicas, maravillosas e infinitamente bendecidas

  2. No veas como entendi todo tengo 25 años soy madre primeriza de mellizos y buscando como recuperarme di con tu escrito. siempre e pesado de 48 a 51 lo maximo incluso los 3primeros meses de embarazo no los pase, luego fui engordando por momentos mi tripa se veia redondita voluminosa y preciosa si me mirabas de espaldas ni parecia ke estubiese embarazada siempre con la cremita y demas pero luego empezaron a decirme que ya estaba apuntito y todabia me kedaba una larga tirada mas tarde empezaron a decirme esa tripa no es de uno y yo me reia a final de barazo engorde mas de 28 kilos y ya se me empezo a estriar entera tubieron que programarme cesarea porque mis pekeñines ya no cabian y no tenian ganas de ssalir me crearon un super utero que me dejaron a la altura del estomago. estube 10 horas de post operatorio bastante malo donde no podia dejar de pensar cuando podria ver a mis preciosos hijos. Mi cuerpo se adelgazo mucho segun salieron mis pequeñines y han pasado meses y donde tenia un hombligo en un vientre plano tengo algo parecido a la nariz de un bebe en una tripa donde sobra mucha piel que parece que tenga un bientre de 80años sigue costando lebantarme o ponerme recta despues de agacharme y antes de empezar con la faja ya me habian dado enorabuena por estar otra vez embarazada sin estarlo mientras iba con mis bebes por lo abultadita que se me kedo. He oido hablar de los ejercicios hipopresivos que dicen que van bien voy a echar un ojo a los videos que as puesto y cuando tenga algun ratito libre practicar algo haber que tal porque ultimamente me planteo la cirujia por la separacion muscular que as descrito aunque me lo planteo lejano ya que tengo panico. y no se si con la piel y mi hombligo hay remedio posible. Por lo menos ver esas caritas preciosas a diario me hacen olvidarme ratos largos de como me e kedado yo Y a pesar de no gustarme demasiado mi aspecto estoy encantada de lo que ha conseguido traer a este mundo mi cuerpo y doy gracias por que saliesen fuertes sanos y yo saliese del postoperatorio para seguir mi vida con dos nuevos amores mas aparte de mi pareja que segun el digo tonterias y el me kiere por encima de como se me halla quedado el cuerpo. Pero a mi me gustaria mirarme al espejo y minimamente sentirme agusto con mi aspecto . viva las mamas gemelares!1beso muy grande

  3. Hola, realmente me ha tocado tu publicación pues igual me han pasado estas cosas, que bien se siente saber qur no soy la única con estos problemas, ya que tenemos a nuestros premios maestros queridos gemelos.

    Saludos

  4. hola me alegro leer esta nota saber que no soy la unica al verme distinta a lo que era..yo era de pesar mas o menos siempre igual aunque jamas me obsecione con el peso..hoy en dia veo que mi cuerpo no es el mismo me cuesta acostumbrarme..soy mama de mellisos de cuatro meses ellos nacieron sietemesinos y hasta esa fecha habia engordado 15 kilos..mido solo 1.60..mts pero bue…me preocupaban partes de mi cuerpo a las que no veia normal como un poco la barriga inchada aun o ese hueco que queda en la parte inferior a las costillas..ni hablar del tamaño que quedaron estas..jaja pero bue..hay cosas peores hoy soy feliz por tenerlos aqui conmigo..

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