Cómo empezar la lactancia con gemelos desde 3 estados diferentes

El momento del parto ha llegado. Acabas de llegar al hospital y el nacimiento de tus bebés va a suceder en cualquier momento.

Te invaden sensaciones confusas porque no sabes cómo finalizará todo y si estarás suficientemente preparada.

Si es demasiado pronto, no sabes si los bebés quedarán contigo, o si se los llevarán a los dos, a uno solo, o si tú estarás en condiciones para empezar lo que viene a continuación: la lactancia materna con gemelos.

Veamos en los 3 estados en los que puedes encontrarte al dar a luz y cómo se puede empezar con la lactancia materna en cada momento y que siempre sea la mejor forma de hacerlo.

1. Has tenido un parto vaginal o una cesárea humanizada.

No siempre vamos a tener suerte con la presentación de los bebé en el parto, así que se pueden sucederse ambas situaciones y pueden ser consideradas equiparables si la cesárea es humanizada.

La cesárea humanizada significa que:

  • el padre o pareja puede entrar en la misma,
  • y que luego se permite el contacto piel con piel con los bebés mientras se finaliza la cirugía
  • y en reanimación se pasan las primeras dos horas en contacto piel con piel y se facilita la lactancia.

En un parto normal los han puesto encima de tu torso desnudo así que han estado listos para empezar su viaje hacia el pecho.

Aunque los notas pequeños, los bebés están estables y reactivos.

Los han abrigado con una mantita caliente y tú eres quien les proporcionar la termorregulación que necesitan en estos momentos.

Solo tienes ganas de mirarles y olerles. No te lo crees, están aquí.

En una cesárea humanizada puede que en el primer contacto mientras se cose a la madre no se produzca el agarre, pero en la sala de reanimación tienes más tiempo hasta que consigan llegar al pecho.

Lo más importante es que os mantenéis todos unidos.

Os mantendrán igualmente calientes y el contacto piel con piel.

¿Qué hacer en este momento?

Ellos saben lo que tienen que hacer, están en el mejor lugar donde iniciar todo.

Ellos son los que empiezan, así que vamos a dejar que lo hagan, confiando en sus instintos.

Desde aquí hasta que se prendan al pecho pasaran por distintas etapas, después de un primer descanso, se despiertan, empiezan a explorar y reptan por tu cuerpo, hasta que alcancen el punto donde les lleva el olor que emanan tus pechos.

Huele parecido al líquido amniótico.

Es importante que evites que les bañen o les vistan, cuanto más desnudos mejor.

Cada uno puede llegar al pecho en un momento distinto. No te preocupes.

Si nadie interfiere y deja que la naturaleza siga su curso, normalmente se prenden de una forma correcta y no hay dolor al mamar.

Si hay molestias, hay que comunicarlas al personal, que revisará si algo no está bien en el agarre o en la boca de los bebés.

El personal confirmará que ambos bebés están bien colocados en tu torso, y respiran correctamente, ya que hay un tiempo en el que puede haber cierto riesgo sin una vigilancia adecuada.

Te subirán a la planta y dormiréis un rato hasta que alguno de los bebés demande el pecho.

Es importante que el padre tenga un recambio para descansar y se quede a tu cargo alguien que se pueda mantener despierto y estar alerta, y sepa qué hacer si alguno de los bebés se despierta.

En ese momento empezarás a amamantar, preferentemente de uno en uno, y dejando, a ser posible, que sea el bebé quien se coja al pecho él solo, pues sabe hacerlo.

Sino, pide ayuda al personal para que te oriente en la prendida y no te haga daño al mamar.

Mantener a los bebés todo lo que puedas en contacto piel con piel para controlar su temperatura, y facilitar que puedan amamantarse todas las veces que muestren señales de demanda.

Puedes compartir el contacto piel con piel con tu pareja u otro acompañante de confianza.

2. Estado alterado leve.

Parto por cesárea con separación temporal, no humanizado. Te han hecho una cesárea y se han llevado a los bebés a evaluar y luego se los llevarán al padre o pareja para hacer piel con piel. Después de coserte, te llevan a la sala de reanimación hasta que deje de actuar la anestesia y puedas mover las piernas. Si todo entra dentro de la normalidad en menos de dos horas podrías estar con tus bebés, que no tienen mayores problemas que ser un poco más pequeños que los niños de un parto sencillo.

¿Qué hacemos en este momento?

Si los bebés están haciendo contacto piel con piel con el padre, informa de tu deseo de no darle a los bebés nada que no sea leche materna.

Puede que no sea fácil si los bebés son pequeños y tienen riesgo de hipoglucemia, e intentarán darles algo para evitar que les baje el azúcar.

Puedes solicitar que te presten ayuda para extraer leche materna calostral para llevarle a los bebés si es necesario o pide directamente, que te reúnan con tus bebés para poder alimentarles.

A partir de ahí, intenta hacer igual que si acabaras de dar a luz.

Colocar a ambos bebés en el torso para poder facilitar tu vínculo con ellos y en cuanto alguno muestre alguna de las señales de demanda, facilitarles el acceso al pecho.

Amamantarles en todas las tomas posibles, solicitando que vayan evaluando el agarre frecuentemente para ver si necesitas o no hacer extracción de leche adicional.

3. Estado alterado grave.

Sea el parto que sea, se produce separación entre la madre y los bebés.

Lo más habitual es que los bebés nazcan prematuros e inmaduros, bajos de peso, por lo que son ingresados en las unidades de cuidados neonatales.

Si es la madre la que presenta problemas, y los bebés están bien, pueden ser ingresados en la habitación con el padre, que se hará cargo de ellos hasta que la madre pueda hacerse cargo.

Si son prematuros o inmaduros, serán ingresados en la unidad de cuidados neonatales.

¿Qué hacemos en este momento?

Sea como sea, el cuerpo de la madre necesita recibir señales de que tiene que producir leche para dos bebés.

Si la madre está en condiciones, iniciará la extracción de leche materna dentro de la primera hora, o por lo menos, dentro de las primeras 6 horas.

Se mantendrá la extracción de leche frecuente, cada dos horas por el día, y cada 3 horas por la noche.

Esta leche será administrada a los bebés con un sistema amigable con la lactancia, en la medida que se pueda.

En la unidad de neonatos, si los bebés están estables, pueden iniciar el contacto piel con piel con la madre y ser amamantados si muestran señales de hacerlo, valorando la succión y transferencia de leche.

Si los bebés no pueden amamantarse aún o no son capaces de hacerlo de una forma eficaz, habrá que sacarse leche de forma adicional con el ritmo adecuado, cada 2 horas por el día, y cada 3 horas por la noche.

En el caso de que la madre no esté estable, la extracción de leche materna se puede demorar y se iniciará así que la madre pueda estar en disposición y/o manifieste deseo de que personal especializado proceda con la extracción de leche.

Mientras tanto, los bebés recibirán leche materna de banco de leche, de madres donante.

Todas estas situaciones son solo una muestra de lo que puede pasar después del parto.

Cada caso es único y requiere una valoración personalizada para elaborar una estrategia que permita el inicio de la lactancia lo mejor posible dentro de las posibilidades que se disponen.

Puedes llegar lista para todas estas situaciones siguiendo una preparación adecuada a tu maternidad doble, realizada con tiempo suficiente o contar con mi ayuda en estos momentos decisivos contratando un paquete especial de visitas ajustado a tus necesidades.

Inicia tu lactancia

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