¿Manteca de Karité para el cuidado del pecho?

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A lo largo de mi carrera en el mundo de la lactancia he podido escuchar sobre el uso de varios remedios para el cuidado del pecho durante el embarazo y la lactancia, desde el uso de tu propia leche, pasando por la lanolina, el aceite de oliva, y ahora también la manteca de Karité, y seguramente hay más. 

De la manteca de karité no había escuchado mucho, solo recientemente, aunque parece que su uso está extendido como parte de las fórmulas de cremas diseñadas específicamente para la “prevención” y el tratamiento de las pezones aquejados de irritación o grietas producidas por la lactancia.

¿Para qué se usaría la manteca de Karité en el pecho?

Esta es la gran pregunta, ¿manteca de Karité en el pecho para qué?

En bastantes de las descripciones de la manteca de Karité a la venta refieren que sirve para los cuidados de la piel, lo que incluye la del pecho, pero en general.

Es decir, se habla poco de la aplicación en las áreas más delicadas como la areola y el pezón, lo que me lleva a pensar que no se usa mucho en esta zona, aunque sí que las cremas diseñadas para el pezón durante la lactancia contienen este ingrediente. Parece que se ha visto que el karité con otros ingredientes puede ser incluso más eficaz en sus cualidades que usado de manera aislada.

Lo que me preocupa es que en algunos de los lugares de internet que he podido visitar en la investigación para este post, perduran aún algunos mitos, como que el pezón requiere de preparativos para anticiparse a la intensa actividad del bebé en el pecho, mejorando la adaptación a la lactancia de la piel y atribuyendo a esta preparación con ungüentos, la prevención de la irritación por el contacto con la humedad de la boca del bebé y las temidas grietas.

Creo que antes tengo que comenzar dando un aviso y recordando lo que hace tiempo ya escribí sobre la rutina de preparación de los pezones para la lactancia y sus cuidados, pero muy resumido😜 (si puedo, porque me suelo enrollar a pesar de todo).

Tu cuerpo viene de serie con los elementos necesarios para el cuidado de los pezones.

Los pezones no necesitan nada especial para prepararlos para la succión de un bebé, ni de dos, ni de tres (por eso de que es más tiempo con un bebé enganchado al pecho).

Con la higiene diaria, es suficiente.

De hecho, no se recomienda echar crema sobre el pezón y la areola porque no solo puede alterar la flora de la piel, sino que si no es una crema adecuada puede dar lugar a que se obstruyan las glándulas de Montgomery.

Estas glándulas están situadas alrededor de la areola, que es parte de la zona pigmentada y que se oscurece durante el embarazo para mejor reconocimiento del bebé. Son pequeñas, como granitos, y segregan una sustancia que hidrata y protege al pecho, y luego más tarde, también guía a los bebés para que puedan obtener su alimento: tu leche.

Como ves, tu pecho YA tiene un MECANISMO NATURAL para preparar la lactancia. 

Si tu miedo es que durante el amamantamiento puedas sufrir de irritación, o de grietas, tranquila, porque no salen solas, ni siquiera ante una demanda tan alta, como la de dos bebés.

Quiero que apuntes a fuego esto, que es lo que de verdad puede originar una grieta:

  • un traumatismo, derivado de un agarre superficial o porque el bebé hace mucha fuerza succionando por algún problema que pueda tener para mamar.
  • una mastitis infecciosa, en la que las bacterias implicadas sean capaces de romper la piel desde dentro hacia fuera (seguramente estás más acostumbrada a pensar que la infección es de fuera hacia dentro, a través de una grieta, que no es mentira).

En cualquier de los dos casos, la forma de evitarlo es conseguir que tus bebés mamen bien, que hagan un agarre profundo del pecho y su succión sea correcta.

Por lo tanto, lo que de verdad necesitas es INFORMACIÓN para poder facilitar el agarre al pecho de cada bebé de manera efectiva, entender cómo maman y evitar las interferencias de su succión. Aquí es donde tienes la preparación más adecuada para evitar las grietas

Conseguir una buena técnica y que tus bebés mamen de manera eficaz es lo que va a hacer que tus pezones puedan estar siempre bien cuidados, porque no hay crema que haga magia y evite la aparición de grietas en el pezón o la aparición de irritación por roce.😉 

Aquí la única que puede hacer magia eres tú, empoderándote en el conocimiento de cuerpo, el proceso de la lactancia y la confianza en tus bebés. La lactancia no tiene que doler NUNCA

Si alguien te dice que dar de mamar duele, no es cierto. Ni aunque te lo diga un médico, u otro sanitario, que deberían estar actualizados para saber esto.

Ni siquiera en los primeros días tiene que doler.

Como mucho, si es la primera vez que vas a amamantar pueda que tengas una sensación extraña cuando el bebé succiona que puede hacerte pensar si es dolor. Es sensibilidad, provocada por la oleada de hormonas posparto.

En las primeras horas el pecho suele estar más sensible para anticiparse a reconocer cualquier problema en el agarre que pueda haber, y poder ponerle remedio pronto.

Antes de pensar que el dolor que sientes es normal, y que con una crema se solucionará en unos días, consulta con el especialista de lactancia más cercano para llegar al origen del problema. 

Propiedades de la manteca de Karité que justificarían su uso en el pecho

Reconozco que nunca había tenido en mi mano manteca de karité, pero por casualidad me regalaron un bote para mis cuidados personales, que soy bastante descuidada con la hidratación de mi piel, y me quedé sorprendida por la consistencia que tenía.

Para poder aplicarla bien necesitas poder calentarla un poco con tus manos, para que se funda, sino aplicas pegotitos y francamente que son un poco incómodos.

Lo que notas es que al principio la piel se queda un poco pringosa, aunque más tarde la sensación de hidratación es muy agradable y prolongada.

Por lo visto, si se aplica la manteca con el gel de ducha, y se enjuaga después, no quedaría esa sensación tan untuosa.

Yo lo he probado también en irritaciones derivadas del roce en la piel, y proporcionar mucho alivio.

Manteca de Karité

La manteca de karité se compone esencialmente de triglicéridos con ácidos grasos oleico, esteárico, linoleico y palmítico e insaponificables materia (Maranz et al., 2004).

Las propiedades físico químicas de la manteca de Karité están atribuidas especialmente al alto porcentaje de insaponificables, (es decir, triterpenos, tocoferol, fenoles, esteroles), al que se le atribuyen propiedades antiinflamatorias y antioxidante.

Los componentes no glicéridos permiten su uso en productos para el cuidado de la piel y formulaciones de productos cosméticos.

La mayoría de los componentes no glicéridos son alcoholes triterpénicos de cinamatos, que poseen efectos antiinflamatorios, especialmente lupeol y α / β-amirina en sus formas esterificadas (Alander y Andersson, 2002).

Además, los ésteres de alcohol triterpénico son útiles en productos para el cuidado de la piel como protector solar y protección solar productos debido a la combinación de sus antiinflamatorios acción y efectos inhibidores de la proteasa (Alander, 2004).

Entre las propiedades atribuidas a la manteca de karité se puede encontrar:

  • Hidratación y nutrición intensa.
  • Regenerador celular.
  • Suaviza las líneas de expresión (a nivel facial).
  • Activa la producción de colágeno.
  • Efecto calmante y anti irritaciones.
  • Posee propiedades antiinflamatorias.
  • Calma y protege quemaduras solares.
  • Regenera cicatrices.

Es su capacidad de hidratación y regeneración lo que hace que la manteca de Karité se haya popularizado mucho para la prevención de las estrías durante el embarazo y la lactancia, debido a la gran elasticidad que le confiere su actividad de producción de colágeno.

Las estrías del embarazo más comunes son las que aparecen en el vientre. Durante la lactancia pueden aparecer estrías en la piel de la mama por el aumento y pérdida de volumen a lo largo de la misma.

En este caso, solo sería necesario aplicar en la zona del pecho que no está pigmentada, dejando la zona de areola y pezón sin aplicar, ya que tiene su propio sistema de cuidado natural por la secreción de las glándulas de Montgomery.

En caso de grietas o irritación, ¿sería seguro aplicar la manteca de Karité en areola y pezón?

En el caso que te vieras en la necesidad de aplicarte algo porque el pecho se haya irritado por un mal agarre y quieres aprovechar el alivio que puede darte, vuelvo a recalcar lo comentado más arriba con respecto a estos sucesos en el pecho.

Con una succión eficaz y un agarre profundo del pecho no tendría que irritarse el pecho, por lo que la evitación de la misma pasa porque se consiga una buena técnica, no por la aplicación de la manteca de karité.

En un principio, se puede echar porque sus propiedades calmantes y antiinflamatorias te beneficiarían, ya que contiene vitaminas A, D, E y F (un tipo de ácidos grasos poliinsaturados).

De hecho, en otras afecciones dérmicas, como la dermatitis atópica o la cicatrización de heridas se ha utilizado en la medicina tradicional africana, casi siempre mezclado con otros ingredientes para conseguir un tratamiento médico (Ugwu-Dike & Nambudiri, 2021; Micali et al, 2018).

La seguridad se plantea tanto para el uso de la manteca de karité en la madre, como en el bebé. ¿Hay que retirarla antes de poner al bebé al pecho?

La manteca de Karité no es comedogénica, por lo que parece poco probable que se pudieran obstruir las pequeñas glándulas de Montgomery.

Es de uso tópico, y no pasa a riego sanguíneo, por lo que la posibilidad de que puedan llegar componentes a la leche materna no existe.

En el mercado hay muchas cremas destinadas al cuidado del pezón que contienen en sus componentes manteca de Karité. Este tipo de cremas suelen ser Generalmente Reconocido como Seguro, en inglés GRAS, or Generally Recognized As Safe.

Por otro lado en el bebé, el miedo a que algo en la mezcla pueda causar algún problema por ingerirlo, es razonable.

Aunque la manteca de karité también tiene usos culinarios, luego es comestible, en muchos sitios encontrarás la advertencia en el bote: NO INGERIR.

Del árbol del Karité normalmente se usan para la cocina la pulpa, los granos y la mantequilla (la grasa extraída de las nueces). Se usa en la zona donde crece más este árbol, en la Africa Sub Sahariana y también en la cocina asiática. Con la pulpa cocinada y la cáscara se hacen diferentes recetas. También se utiliza como condimento frecuente en sus salsas y frituras.

Por las propiedades nutricionales que tiene el karité, es un alimento muy apreciado en África (Honfo et al,.2014).

En el uso culinario, la manteca de karité se utiliza de forma pura, no refinada, para que no resulte tóxica, y para su aplicación cosmética o terapéutica también, ya que si se refina, aparte de ser tóxica, no se destruyen los ácidos grasos poliinsaturados, que son parte de los principios activos, gracias a os cuales se aprovecha de manera estupenda las propiedades de regeneración celular de las capas externas de la piel.

Así que en un principio, no sería necesario retirar la manteca del pecho si específicamente se sabe que es orgánica y pura, pero como no tenemos referencias científicas sobre su uso en el pecho, no sabemos si hay que retirarla o no, como sucede con el aceite de oliva (Cordero et al, 2015; Kirlek, & Akdolun-Balkaya, 2013), así que te acabas guiando por el sentido común.

Lo que habría que tener cuidado es que la cantidad que pueda ingerir el bebé, porque como sucede con el aceite, pueda provocar cambios en sus cacas, lo que obligaría a limpiar areola y el pezón antes de cada toma.

También es posible que en esta manteca que no está refinada, hubiera algunos restos de la cáscara de la nuez, pero creo que al aplicar se vería.

Si no retirarla va a suponer que estás intranquila con esto, será menos estresante para ti limpiar de manteca el pecho.

El bote de manteca de karité que me regaló Sofía, del Búho Verde, es de la marca Inkanatura, supuestamente es 100% natural y pura, y no hace ninguna apreciación a no ingerirla, lo cual no significa que se pueda comer, solo que no tendrías que estar retirando del pecho los restos.

Siempre leer la etiqueta e indicaciones de cualquier crema dirigida al pezón.

¿Qué dice la evidencia científica sobre su aplicación en el pezón y areola en el tratamiento de grietas en el mismo?

No he encontrado ninguna evidencia específica sobre el uso de la manteca de karité en el tratamiento de los pezones fisurados o doloridos.

Las únicas referencias que he encontrado son de las aplicación de la manteca de karité en otras dolencias dermatológicas en algunas zonas concretas, como en la zona del Sub Sáhara Africano donde se encuentra más comúnmente el árbol (Ugwu-Dike & Mambuduri, 2021).

Cualquier tratamiento tópico sobre el pezón debería ser antes evaluado por un especialista en lactancia materna, para reconocer la situación que origina el problema.

En el caso de que el pezón requiera un tratamiento específico sobre el pezón/areola debería ser prescrito por personal médico competente teniendo en cuenta un diagnóstico previo.

Referencias

Alander, J. (2004). Shea butter: A multifunctional ingredient for food and cosmetic. Lipid Technol. 16:202–205.

Alander, J. and Andersson, A. C. (2002). The shea butter family—the complete emollient range for skin care formulations. Cosmetics Toiletries Manufact Worldwide. 1:28–32.

Cordero, M. J., Villar, N. M., Barrilao, R. G., Cortés, M. E., & López, A. M. (2015). Application of Extra Virgin Olive Oil to Prevent Nipple Cracking in Lactating Women. Worldviews on evidence-based nursing12(6), 364–369. https://doi.org/10.1111/wvn.12113

Kirlek, F., & Akdolun-Balkaya, N. (2013). The effects of breast milk and olive oil on prevention of nipple pain and nipple cracks at early postpartum period. Hemşirelikte Araştırma Geliştirme Dergisi, 15(2): 17-34

Maranz, S., & Wiesman, Z. (2004). Influence of climate on the tocopherol content of shea butter. Journal of agricultural and food chemistry, 52(10), 2934–2937. https://doi.org/10.1021/jf035194r

Micali, G., Paternò, V., Cannarella, R., Dinotta, F., & Lacarrubba, F. (2018). Evidence-based treatment of atopic dermatitis with topical moisturizers. Giornale italiano di dermatologia e venereologia : organo ufficiale, Societa italiana di dermatologia e sifilografia, 153(3), 396–402. https://doi.org/10.23736/S0392-0488.18.05898-4

Ugwu-Dike, P., & Nambudiri, V. E. (2021). A review of ethnomedicinal uses of shea butter for dermatoses in Sub-Saharan Africa. Dermatologic therapy, e14786. Advance online publication. https://doi.org/10.1111/dth.14786

Honfo, F. G., Akissoe, N., Linnemann, A. R., Soumanou, M., & Van Boekel, M. A. (2014). Nutritional composition of shea products and chemical properties of shea butter: a review. Critical reviews in food science and nutrition54(5), 673–686. https://doi.org/10.1080/10408398.2011.604142

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