¿Cómo hacer la conservación de la leche materna después de extraída?

Las madres de gemelos o más múltiples necesitan muchas veces recurrir a sacarse leche. Los motivos para extraerte son variados,  y después necesitarás llevar a cabo la conservación de la leche materna de una forma apropiada y segura, que es de lo que hoy te voy a hablar.

Aunque tienes un artículo completo sobre los motivos por los que sacarse leche  materna, te dejo aquí un resumen de cuándo es necesario:

La leche materna tiene unas características especiales y únicas que hacen que su conservación  se tenga que hacer bajo unos requisitos de seguridad e higiene adecuados.

Tu leche es un tejido vivo, tiene células  y factores de crecimiento, los nutrientes mejores seleccionados, propiedades inmunológicos, humorales, hormonas.

No tiene una composición fija, es  variable a lo largo del tiempo que dura la  lactancia, del día, y dentro de la misma toma.

Se adapta a cada uno de tus bebés de una forma extraordinaria, de acuerdo a sus necesidades en cada momento.

Todo un complejo sistema difícil de replicar que favorece no sólo el mejor crecimiento de tus gemelos, sino también su desarrollo.

Por este motivo se tiene en cuenta todo lo que sucede alrededor de la extracción, manipulación y  conservación de la leche materna, porque determinados factores como la higiene, el tipo de recipiente donde se guarda, el proceso al que se ve sometido (calor o frío) pueden alterar la composición de la misma y afecta, por lo tanto,  a los bebés.

Formas de conservación de la leche materna

La Organización Mundial de la Salud – UNICEF recomienda que cuando sea necesario suplementar al  bebé por alguna circunstancia en la que la leche materna no esté contraindicada, la mejor opción sea la leche materna de la propia madre fresca.

Hay que tener en cuenta que hay diferentes guías de tiempos de conservación de la leche materna, en las que puede aparecer referencias a tiempos ideales y tiempo recomendado  u óptimo.

El tiempo recomendado u óptimo  que la leche se puede conservar es el que se refiere al tiempo en el que la leche no se estropea. 

El tiempo ideal se refiere al tiempo en el que la leche materna sigue siendo buena, pero se han podido perder algunos nutrientes o componentes.

En las guías suele aparecer el tiempo óptimo, que será siempre inferior al tiempo ideal.

A temperatura ambiente

Dependiendo de la temperatura, la leche puede estar más o menos tiempo fuera de la nevera.

Para la leche fresca contenida en recipiente cerrado herméticamente.1

  • Si la temperatura ambiente está por debajo de los 25 ºC puede estar fuera de la nevera entre 6 y 8 horas.
  • Si está a más de 25ºC es necesario meter la leche en la nevera, que dejarla fuera.
  • Entre los pocos estudios que hay al respecto, uno de ellos refiere que a temperatura de 15ºC podría aguantar unas 24 horas.2

Si la leche que usas ha sido extraída hace tiempo y se ha congelado, una vez descongelada y a temperatura ambiente, sin llevar ningún proceso de calentamiento,  puede estar hasta 4 horas como mucho.

Si esta leche la has calentado, y la tienes lista para la toma siguiente, como mucho podrás dejarla hasta que se hayan acabado la toma.

Si quedan restos de la toma, solo podrás usarla hasta que se la acabe y después desecharla.

Como a muchas de nosotras nos cuesta descartar nuestra leche, algunas mamás meten esta leche en el baño para hidratar al bebé.

En la nevera

Cuando la leche materna no se va a usar inmediatamente o en las siguientes dos o tres tomas, se recomienda introducir en la nevera, colocarla en la zona del frigorífico más fría, nunca en la zona de las botellas, donde menos afecte la apertura de la puerta.

Así puedes mantener tu leche de 3 a 5 días1, incluso 8 días (HMBANA)  a unos 4ºC.

Si has sacado leche de tu Banco de leche congelado y la  has descongelado en la nevera, puedes mantenerla así por 24 horas.

Si esa leche descongelada la has calentado, y no la has usado, como mucho puedes guardarla 4 horas en la nevera, pero no congelarla.

En el congelador

Cuando la leche no se va a usar en las tomas rutinarias de los bebés y se sacan para uso de un Banco propio, o bien porque la madre se incorporará al trabajo o porque los bebés ahora mismo no consumen toda esa leche, se recomienda congelar la leche inmediatamente o antes de 24 horas.

Dependiendo del tipo de congelador la temperatura varía, la leche materna podrá conservarse más o menos tiempo.

conservación de la leche materna en congelador

  • En un congelador dentro de la propia nevera, y más expuesto a los cambios de temperatura de abrir y cerrar, suele estar a una temperatura de -15ºC y puede estar sólo 2 semanas.
  • En una nevera con compartimientos separados, uno refrigerador y otro congelador, se guarda a unos -18ºC y puede estar entre 3 y 6 meses.
  • En un congelador de tipo arcón donde se abre muy poco la puerta, se congela a unos -20ºC y puede estar entre 6 y 12 meses.

Tipos de recipientes para usar

La leche materna se debe recolectar en recipientes que ofrezcan seguridad:

  • que sean fácilmente lavables y esterilizar,
  • que no altere la composición de la leche materna significativemente,
  • herméticos y
  • aptos para la alimentación. Llevan un símbolo de un tenedor y una cuchara.

símbolo para recipiente de conservación de leche materna

Recipientes de vidrio

Puede ser un biberón de vidrio con su tapa hermética o cualquier recipiente destinados a conservas correctamente lavado y esterilizado y con la tapa en buen estado.

En muchas unidades de neonatos te pueden recipientes de este tipo todavía, yo aún recuerdo los míos y los conservo.

BIberón de vidrio para conservación de leche materna

Mantienen los nutrientes y otros componentes de la leche estables.3

Hay que tener cuidado al manejarlos porque pueden romperse y mejor si no los usamos para congelar, porque se podrían romper.

Ideales para llevar la leche al hospital, o al Banco de leche si te has animado a donar amamantando gemelos, toda una proeza.

Recipientes de plástico

Los recipientes de plástico son los más usados hoy para la conservación de la leche materna.

Deben tener el símbolo de tenedor y una cuchara y estar libres de BPA o  Bisfenol A.

Para mayor tranquilidad te diré que los recipientes específicos para contener leche materna están libres de esta sustancia tóxica que se libera cuando el recipiente se somete a altas temperaturas.

Algunos además no contienen látex, para minimizar el riesgo de alergias.

Normalmente los recipientes indican que están libres de BPA.

Los recipientes no tienen por qué ser específicos para guardar leche, puede ser cualquier que tenga el símbolo que te indiqué, el tenedor y la cuchara.

Los que lo son, además pueden ofrecerte envases de un sólo uso, o reutilizables. Los que normalmente te dan en el hospital ahora, son de los primeros, no reutilizables o desechables, de un solo uso.

Quizás has escuchado que también se pueden usar los recipientes destinados a pruebas como la orina. ¡Pues no!

  • Estos envases no están preparados para el uso alimentario.
  • Están sometidos a procesos de esterilización que utilizan sustancias tóxicas y que pueden provocar cáncer.

Los recipientes de plástico que encontrarás pueden ser de diferentes tamaños, de acuerdo al momento.

  • Hay recipientes súper pequeños como los contenedores de calostro de Medela, que tienen una capacidad de 35 ml, tienen una curvatura en el fondo para poder aprovechar la más mínima gota de leche cuando se extraen con jeringa.

depósito par aconservación de leche materna calostral

  • Recipientes de 80 a 120 ml, más manejables para guardar las tomas diarias.
  • Recipientes de 250 ml, para mayores cantidades de leche. Yo usaba de estos con los primeros gemelos, donde practiqué una lactancia diferida.

 

conservación de leche materna en recipientes desechables

Además de recipientes sólidos encuentras Bolsas de Conservación de leche. Aunque parecen cómodas porque pueden guardarse mejor y sacar más rendimiento al espacio donde se conservará la leche, ofrecen varias desventajas:

  • En sus paredes se pegan sustancias protectoras  como la Inmunoglobulina A, ofreciendo una pérdida de casi un 60%, aunque parece que sobre todo en las que son más delgadas.3
  • Porque es más frecuente que la leche cuando se descongele tenga el olor rancio y amargo que puede rechazar el bebé.
  • Se pueden pinchar fácilmente.
  • Son más difíciles de manejar y se puede derramar la leche.

Hay Bolsas específicamente diseñadas para conservar la leche materna, un poco más caras pero más resistentes. Algunas están diseñadas para poder adaptarlas al sacaleches de la misma marca.

Si no te quieres gastar tanto dinero, puedes usar bolsas normales para congelar alimentos, pero dobles, o meter las bolsas en un tupper.

¿Puede sufrir cambios importantes la leche materna en la conservación de la leche materna?

Si te has fijado en un momento te he comentado que en el vidrio la leche que se conserva se mantiene estable frente a cualquier cambio en la composición de la leche.

Decirte que la leche más resistente a las alteraciones nutritivas y protectoras así como al crecimiento bacteriano es la leche del recién nacido o calostro.

Independientemente del recipiente que se use.

Algunas Inmunoglobulinas A -factores protectores y defensa  de la leche- se pueden pegar a las paredes del cristal, pero son cantidades muy pequeñas en comparación con las Bolsas de plástico para guardar leche, que tiene más adhesión.

No son solo  los recipientes donde se guarda la leche, también se pueden perder componentes en el procesado de la leche, llegando a  una degradación de algunos e  incluso su destrucción.

Pero quiero que sepas es aunque esto suceda, esta leche será mejor opción que una leche artificial, por lo tanto no tengas miedo a los procedimientos requeridos para la conservación y manipulación de la leche materna.

Mantén la limpieza escrupulosa, con lavado de manos riguroso, así como de uñas, y los recipientes igualmente limpios y estériles, sobre todo si tus bebés son pequeños.

Cuánto más limpio, menos posibilidad de contaminación.

Si puedes usar de vidrio estupendo. Si vas a congelar, mejor de plástico.

Podría contarte la cantidad de elementos que pueden sufrir alguna alteración durante el proceso de almacenamiento y procesado, pero no os quiero aburrir.

Tan solo comentaros dos cosas:

Que la leche puede adquirir un olor desagradable cuando se congela, e incluso refrigerada, como a rancio, agrio o jabonoso.

Esto sucede porque se activa una enzima llamada lipasa, que se encarga de la digestión de las grasas cuando se congela a -20ºC.5

La ruptura de las membranas alrededor de los glóbulos de grasa en el proceso de congelación-descongelación es la que da este olor.

Algunas mamás tienen en su leche mayor cantidad de estas lipasas que  empiezan a romper ya los glóbulos de grasa poco después de haber extraído la leche.

Salvo por el olor un poco asqueroso que puede tener, algunos bebés no tienen reparo alguno a consumir la leche, mientras otros no la quieren ni a tiros.

La leche en sí misma no está mala.

De hecho es un mecanismo protector de la leche, para evitar el crecimiento  bacteriano excesivo y tiene su función:  facilitar la digestión de la leche  y los nutrientes solubles en grasa y ácidos grasos libres.1

Si no le das esta leche al bebé no pasa nada, pero puedes frustrarte mucho si tenías mucha leche guardada y no sabes qué hacer ahora.

Algunas mamás me han comentado en el grupo con mucho dolor que han tenido que tirarla.

Estaban totalmente abrumadas por ello ya que sacarse la leche con gemelos es un esfuerzo titánico habitualmente. 🙁

Pero te cuento, ¡No es necesario tirarla!

Si ya ha pasado, por mucho que le hagamos la leche olerá así. No se puede hacer nada más que:

  • Probar a mezclarla con leche fresca en proporciones variables hasta que encuentres alguna que el bebé acepte.
  • Mezclarla con cereales si el bebé tiene más de 6 meses o con otros alimentos triturados, a ver si cuela.
  • O donarla al Banco de leche, ya que dedican una cantidad de leche para investigación. Además recientemente de una comunicación personal con Keka Pallás,  del Hospital 12 de Octubre, sé que tienen proyectos de investigación actualmente abiertos,  para los que requieren una gran cantidad de leche, y esta la pueden aceptar perfectamente.

Para la siguiente leche que te saques, habrá que tomar medidas para evitar que el bebé la rechace.

El escaldado de la leche es la opción más habitual, ya que no tenemos disponible un congelador que use -70ºC, en donde se ha visto que no se activan las lipasas.5

Durante el proceso obviamente se van a perder algunos nutrientes y factores inmunológicos, pero ten en cuenta que salvo que tus gemelos se alimenten sólo con leche extraída, no hay problema alguno y es una leche que ya quisiera la de fórmula.

¡La leche artificial no te ofrece protección alguna!

Antes de congelar nada, testea tu leche con una prueba. Congela la leche y descongela una cantidad, y huélela. Dale a probar al bebé y observa su reacción.

Si la rechaza de plano, obviamente tienes que someter la leche a un escaldado

¿Cómo se hace?

  • Nada más extraer la leche tienes que calentarla hasta  una temperatura de unos 72.8ºC, a partir de los cuales solo tienes que mantenerla 15 segundos.

No se hace con la leche directamente en el cazo, sino el biberón en el agua caliente.

Parece más seguro hacerlo con un calienta biberones que tenga esta temperatura, o sino utilizando un termómetro de cocina largo para no quemarte con el vapor si lo haces en la cazuela.

Cuando la leche llega a esta temperatura, suelen salir unas burbujitas alrededor del recipiente que tiene la leche.

Si vas a tener que hacerlo mucho tiempo y quieres ahorrar tiempo, una idea excelente es usar biberones de acero inoxidable, y en un calienta biberones lo tienes en 2-3 minutos.

biberón de acero inoxidable para escaldar leche

No te he hablado de estos biberones, que en su día fueron recomendados por encima de los biberones de vidrio en una revisión que hizo sobre los recipientes para conservar leche Arnold, Louis D.6

Aquí puedes encontrar uno que recomiendan en la fuente que he consultado.

Sino te puedes gastar mucho dinero, hazlo con uno de plástico. Sólo te llevará un poco más de tiempo.

  • Luego retiras el biberón con cuidado de no quemarte, y lo enfrías rápidamente en un recipiente con agua muy fría y hielos.
  • Una vez alcanza una temperatura manejable, traspasa esta leche al recipiente donde lo vas a congelar.

Sigue los pasos generales para la congelación indicados más abajo.

Nancy Morhacher sugiere que si el olor es más rancio o ácido, es posible que sea más un efecto de la oxidación, que de las lipasas.

En su libro Breastfeeding Answers Made Simple, refiere que dado que puede estar relacionado con la alimentación de la madre con ácidos poliinsaturados o con el agua que toma, que pueda contener más iones libres de hierro y cobre, se podría sugerir que se podría evitar este olor con medidas dietéticas:

  • Evitar aguas ricas en estos minerales
  • Evitar suplementos de aceite de pescado o de linaza, o pescados como la anchoa con grasas que pueden  aumentar este olor.
  • Aumentar la cantidad de alimentos con carácter antioxidante,  ricos en beta-carotenos o vitamina E.

En su web, Kelly Bonyata, BS, IBCLC refiere poder usar cambios en la dieta relacionados con una hipótesis sugerida por Leon Mitoulas en 2004.

Esto fue discutido en un hilo sobre la lipasa en el  foro de la Liga de la leche , en el que se hablaba de la postulación de Mitoulas acerca de que un aumento en los antioxidantes en la dieta de la madre, que podría aumentar la resistencia a la acción de las lipasas.

Esto sucedería  porque la membrana del glóbulo de grasa podría ser más resistente a la oxidación.

Y también sugería otra hipótesis, que la madre sufriera de un déficit nutricional, especialmente de  fosfatos, que se podría corregir ofreciendo a la madre este nutriente.

Son sólo eso, hipótesis que pueden haber cambiado hasta ahora.

Que la leche puede verse de colores diferentes o separada en capas.

No te asustes, pero la leche según lo que comes a veces puede cambiar de color, y puedes notarla desde azulada a anaranjada, e incluso verde y marrón.

Los alimentos tienen colorantes naturales que pueden teñir la leche.

Cuando la leche se congela además se divide en capas. La parte de arriba es la que tiene la grasa, y la parte de abajo es la que tiene el suero.

Por eso necesitarás agitarla muy suavemente para homogeneizarla –recuerda que tu leche está viva-, un agitado muy delicado. 😉

¿Y qué pasa si son prematuros? ¿Se conserva igual la leche?

Con los niños prematuros o enfermos se requieren otros cuidados, así como la selección más cuidadosa de los recipientes que se van a usar y el método de extracción de leche.

Por un lado durante la extracción necesitarás seguir con más cuidado las medidas higiénicas, y si vas a donar, pues gorrito y mascarilla y todo bien esterilizado. Te lo suele proporcionar el Banco de leche.

Si es leche para tus hijos, pues con más razones. ¡Son tus hijos!

Es posible que uses o recipientes de vidrio o desechables de un solo uso.

Cuanto más fresca sea tu leche mejor. Cualquier cantidad es bienvenida.

Según los datos del 2006 de  la Asociación de Bancos de leche de Norteamérica refieren:

  • La leche fresca a temperatura ambiente se conserva solo menos  de 4 horas como mucho y es mejor meterla en la nevera lo antes posible a menos de 25ºC.
  • En la nevera podrás mantenerla a 4ºC sin congelar y fresca menos de 7 horas.
  • Si la congelas en un congelador dentro de la nevera, no se recomienda.
  • En un congelador con puerta separada dura menos de 3 meses.
  • En un arcón te puede durar menos de 6 meses.

Consejos para la conservación de la leche materna

  • Cuando extraigas leche guárdala en recipientes de cantidades pequeños, entre 60 y 120 ml.
  • Puedes tener algunos recipientes de leche guardada en envases más pequeños de 30 a 60 ml.

Se trata de no desperdiciar leche materna de forma innecesaria. Algunas veces necesitarás más y otras menos.

  • Toda la leche que te saques y guardes, etiquétala con fecha. Se usa de la más antigua a la más nueva.
  • Si vas a congelar, no llenes el recipiente hasta el borde, deja un espacio de dos centímetros para la dilatación.
  • Los recipientes sólidos guárdalos en posición vertical. La única pega es que abultan más.
  • Las bolsas puedes apilarlas una sobre otra, pero ten cuidado que se pueden pinchar. Si son delgadas de las de guardar otros alimentos, usa dos bolsas.
  • No pongas la leche en el  lateral de la puerta, sino al fondo de la nevera en el lado más frío.
  • En el congelador, al fondo, para que esté resguardado de la apertura de la puerta.
  • Cuando descongeles la leche recuerda agitarla un poco suavemente para que se mezcle las capas de grasa  y suero.
  • Se pueden juntar leche del mismo día. Cuando saques leche, hay que enfriarla rápidamente para poder mezclarla con la anterior toma. No hacerlo con esa temperatura. Sólo cuando tengan la misma.
  • Para descongelar la leche, es más fácil pasarla del congelador al frigorífico el día anterior.
  • También se puede descongelar en el acto calentando agua en el microondas o en el fuego, y después de caliente (y apagado el fuego), meter el recipiente para descongelar.
  • No volver a congelar la leche descongelada.
  • Para calentar la leche puedes hacerlo en un calienta biberones o en un recipiente con agua caliente, para que quede tibia. Tu leche sale de tu cuerpo a temperatura 37º.
  • No usar el microondas para calentar la leche materna, porque no calienta todo por igual y porque además se destruyen componentes protectores como la Inmunoglobulina A y otros factores defensivos..
  • Nunca calientes la leche al fuego directamente.
  • Nunca hervir la leche.
  • Nunca mezcles leche materna con leche de fórmula en el mismo biberón. Primero acaba con la leche materna, y luego si no te queda más leche, le das de la fórmula. Cuesta más tirar la leche materna que la de fórmula.

 

Bibliografía y webs utilizadas

1.Lawrence R, Lawrence R. Breastfeeding: A Guide for the Medical Profession, 7th ed. Philadelphia, Pennsylvania: Mosby, 2005

2.Hamosh M y colaboradores. Breastfeeding and the working mother: effect of time and temperature of short-term storage on proteolysis, lipolysis, and bacterial growth in milk.Pediatrics. 1996 Apr;97(4):492-8.

3.Goldblum RM, Garza C, Johnson CA, et al. Human milk banking I. Effects of container upon immunologic factors in human milk. Nutr Res 1981;1:449–459

4.Garza C, Johnson CA, Harrist R, et al. Effects of methods of collection and storage on nutrients in human milk.EarlyHum Dev 1982;6:295–303.

5.Berkow SE, y colaboradores. Lipases and lipids in human milk: effect of freeze-thawing and storage. Pediatr Res. 1984 Dec;18(12):1257-62.

6.Arnold Louis D. Storage containers for human milk: an issue revisited. J Hum Lact. 1995 Dec;11(4):325-8.

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